
Cómo se presenta la violencia de género
3 Mayo 2021
Consultas al doctor
“Una mujer no nace, sino que se hace” afirmaba la francesa Simone de Beauvoir, ya en el año 1949, y con esta frase, inició las bases para introducir la perspectiva de género.
En pleno siglo XXI, la violencia de género es una situación muy naturalizada en muchas regiones del mundo y afecta a millones de personas; en particular, a las mujeres, niñas y adolescentes, con repercusiones negativas en el ámbito personal, familiar y social, y que derivan en secuelas para la salud y en el relacionamiento interpersonal.
A finales de la década de 1990, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), declaró que la violencia de género causó más muertes e incapacidad entre las mujeres de 15 a 44 años, que el cáncer, la malaria, los accidentes de tráfico e incluso la guerra.
Dónde puede presentarse la violencia de género
Aunque la violencia de género suele ser más frecuente en las relaciones familiares y de pareja, puede iniciarse en cualquiera de los ámbitos de la vida cotidiana, y también presentarse en espacios laborales, instituciones escolares, espacios comunitarios y de convivencia entre vecinos.
Maneras en que se expresa
La violencia por razones de género puede expresarse de manera física, verbal, sexual, económica, psicológica, a modo de libertades restringidas, coerción y amenazas. Por tal razón, su tratamiento, prevención y solución requieren intervenciones efectivas e interdisciplinarias de psicólogos, psiquiatras, juristas, a veces pedagogos, ginecólogos, entre otros especialistas, según el caso, y por sobre todo, se necesita de voluntad política que derive en políticas públicas firmes y decisivas que protejan la equidad de género y los derechos de las mujeres, solo así lograremos alcanzar CERO violencia de género.
Un mito que debemos desterrar
Se encuentra muy arraigado en la sociedad y de manera perjudicial, el considerar a la violencia de género, y en particular la violencia intrafamiliar, como algo exclusivamente relacionado a las clases sociales bajas, el alcoholismo o la drogadicción, la falta de trabajo, entre otros. Si aceptamos ello, lo naturalizamos, justificamos y hasta convertimos en irreversible. Y la verdad no es esa, pues la dinámica cultural es muy compleja.
Para empezar a cambiar esta problemática de proporciones pandémicas, que afecta a toda la humanidad, debemos invertir en la formación de los niños y adolescentes sobre la violencia de género y comprender que es necesario prevenirla desde edades tempranas para lograr que los jóvenes crezcan con adecuada autoestima, sentido de responsabilidad y respeto, relacionados a los derechos humanos y la educación sexual; de tal manera que desarrollen su personalidad adecuadamente.
En las nuevas generaciones radica el cambio, con ellos podemos aprender y reaprender, que el derecho a una vida libre de violencia y discriminación, es un derecho humano inalienable.

Dra. Lida Sosa
Doctor en Medicina y Cirugía. Esp. en Ginecología y Obstetricia. Endocrinología Ginecológica y Reproductiva. Experta Latinoamericana en Climaterio y Menopausia. Derechos sexuales y reproductivos.
Reg. Prof.: 6096