
¿Cómo saber si su hijo tiene trastorno negativista desafiante?
1 Julio 2022
Padres al día
En ocasiones, es normal que los niños no quieran hacer algo y se muestren desafiantes. De hecho, es una señal de desarrollo saludable. En los más pequeños, cuando logran comprender e incorporar en su vocabulario el “no”, lo utilizan con frecuencia, lo cual es propio de un proceso de desarrollo de su autonomía e independencia.
Sin embargo, el trastorno oposicional desafiante (TOD) también conocido como trastorno negativista desafiante (TND), se caracteriza por presentar un patrón recurrente de conducta hostil, desafiante y desobediente ante padres y figuras de autoridad. El inicio del trastorno se da durante la infancia y está caracterizado por la dificultad en el desarrollo social, emocional y académico, al igual que en el ámbito familiar. Casi siempre interfiere con las relaciones interpersonales, la vida familiar y el rendimiento escolar de quienes lo padecen; a lo que generalmente se añaden condiciones como baja autoestima, escasa tolerancia a las frustraciones y dificultades de socialización.
Causas del trastorno
Su desarrollo no responde a un único factor etiológico, por el contrario, intervienen diferentes factores de riesgo que lo desencadenan. Actualmente, se reconocen factores genéticos asociados con la aparición del trastorno oposicionista desafiante, así como también factores ambientales. El riesgo de presentar el trastorno negativista desafiante aumenta en familias donde existen conflictos conyugales, maltrato o abuso infantil, disfunción familiar, condiciones precarias, hacinamiento y rol social limitado. También existen factores psicológicos relacionados con el apego inseguro, así como patrones de crianza deficientes o de dura disciplina, que tienen como consecuencia la aparición de comportamientos típicos de este trastorno. De igual modo, los niños con este trastorno y de madres con antecedentes depresivos, son más propensos a presentar conductas de riesgo agresivas, desafiantes y desobedientes a lo largo de su infancia e incluso en su vida adulta. Los factores sociales asociados a bajos recursos económicos y violencia social pueden contribuir también a la aparición de síntomas de este trastorno.
Algunos de los síntomas más comunes son:
- Estar inusualmente enfadado e irritable.
- Perder los estribos con frecuencia.
- Enfadarse con facilidad.
- Discutir con las figuras de autoridad.
- Negarse a seguir las reglas.
- Molestar a la gente a propósito.
- Culpar a los demás de los errores.
Algunos niños con TND presentan un comportamiento problemático en la escuela y/o en otros ámbitos sociales. En la medida que el TND es precursor del trastorno de conducta y de los trastornos del humor, es fundamental un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, realizado por un profesional de la salud mental. El TND se trata con terapia conductual o una combinación de terapia y medicación.
Bibliografía de consulta:
-Monsalve A, Mora LF, Ramírez LC, Rozo V, Rojas DM. Estrategias de intervención dirigidas a niños con trastorno negativista desafiante, una revisión de la literatura. Rev Cienc Salud. 2017;15(1):105-127. Doi: http://dx.doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/revsalud/a.538

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171