
¿Por qué nos cuesta tomar decisiones?
1 Enero 2023
Padres al día
Tomar decisiones no es tarea fácil, pero cuando debemos hacerlo y no sabemos qué camino elegir, empezamos a sentir ansiedad. A veces, sí sabemos exactamente lo que tenemos que hacer pero no nos decidimos, por ejemplo, para: cambiar de empleo, tener familia, seguir apostando a una relación; entre otras decisiones que demandan sentar una postura y que las postergamos o nos demoramos más de lo deseado.
La toma de decisiones es un proceso de por sí complicado que se ve perjudicado por las emociones desagradables que provocaron la pandemia. Muchas veces, la ansiedad que se siente nos impide hacer elecciones.
Indecisión y ansiedad
La ansiedad es una respuesta habitual ante situaciones difíciles, pero hay momentos en que podemos sentir un alto estrés provocado por ella, resultando difícil saber elegir. Indecisión y ansiedad casi siempre van tomadas de la mano. La ansiedad puede causar una fuerte angustia, que hace que cualquier elección parezca imposible.
Es muy importante estar atentos y tratar de identificar los pensamientos recurrentes que emergen en nuestra mente y constituyen nuestro diálogo interior, estos tienden a decirnos y sobreexigirnos desde los “debería”, en lugar de propiciar una reflexión desde el “me conviene”. En estas tendencias suelen estar muy presentes los autorreproches que van deteriorando nuestra autoconfianza y dificulta tomar nuevas decisiones.
Según estas exigencias, autorreproches e inseguridades, seremos o no capaces de poder tomar y realizar una acción; el resultado puede ser más ansiedad, el bloqueo o la postergación crónica (procrastinación) en la toma de decisiones.
La creencia inconsciente de que hay situaciones y decisiones perfectas, conduce a demoras debido al deseo de tomar decisiones en condiciones perfectas, para tener la seguridad de que el resultado también lo será. El temor como consecuencia de obtener un resultado imperfecto, ejerce un efecto inhibidor y produce inacción y ansiedad.
Vivir significa elegir ; no tomar decisiones implica inmovilidad y bloqueo. Cada vez que planeamos nuestro futuro en cualquier ámbito de la vida, se nos presentarán un sinfín de posibilidades, y no poder hacer ninguna elección, supone no avanzar. |
Cuando vamos a tomar decisiones es importante que tengamos en cuenta estos pasos:
-Debemos definir el tipo de decisión . La descripción debe ser lo más concreta posible. Recuerde que tomamos decisiones a diario, unas son más importantes y necesitan más tiempo y análisis que otras.
-Hacer una lista con las alternativas . Sea realista en este paso, pero aun no entre a hacer juicios de valor sobre la viabilidad o las amenazas de estas alternativas.
-Establecer los criterios para evaluar las alternativas . En este proceso es importante tener en cuenta: la consecuencia de la decisión, las emociones predominantes, la viabilidad de llevar a cabo el plan de acción y, finalmente, la objetividad de la decisión. Con ello, valore las alternativas de 0 a 5 en función de dichos criterios, o de otros que considere pertinentes.
-Identificar la o las alternativas por su relevancia . Enfóquese en aquellas alternativas que han obtenido una puntuación más alta. Si son más de una, piense si sería viable combinarlas en su decisión.
Lo más importante: no procrastinar

Lic. Cynthia Ríos Tonina
Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta
Reg. Prof.: 3394