
TODO SOBRE ANEMIAS: Tipos, causas y tratamiento
1 Diciembre 2023
Consultas al doctor
Se trata de una patología que, dependiendo del paciente, puede oscilar entre leve y grave.
La anemia es una enfermedad sanguínea en la que debido a una escasez patológica de glóbulos rojos sanos, la sangre no está transportando el suficiente oxígeno al resto del organismo como para cubrir las demandas de las células del cuerpo.
Los glóbulos rojos son las únicas células del organismo capaces de hacer llegar el oxígeno hasta el último rincón del cuerpo y de recoger las sustancias de desecho en forma de dióxido de carbono para su eliminación.
¿Cuántas clases de anemia existen?
Hay muchos factores, tanto hereditarios como adquiridos, que pueden derivar en esta falta de glóbulos rojos sanos y que, consecuentemente, pueden provocar problemas en la oxigenación normal del cuerpo, apareciendo así la anemia. Por lo tanto, la clasificación se realiza en función de la causa detrás de la misma:
1. Anemia ferropénica
La anemia aparece porque el cuerpo no tiene la suficiente cantidad de hierro, mineral esencial para la producción de la hemoglobina. Al no tratarse de una forma de origen genético, sí es posible curarla.
En caso de que la deficiencia se deba a una dieta pobre en hierro, habría que incrementar el consumo de alimentos ricos en este mineral, como, por ejemplo: lenteja, espinaca, berro, remolacha y carnes blancas.
2. Anemia perniciosa
La anemia aparece por una deficiencia de vitamina B12, que estimula la formación de glóbulos rojos. El problema puede deberse a una dieta pobre en B12 o a problemas de absorción de la misma.
Estos déficits dietéticos aparecen generalmente en personas que siguen dietas veganas (la B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal), por lo que habrá que recurrir a suplementos para compensar.
3. Anemia falciforme
La anemia aparece por desencadenantes de origen genético y hereditario que hacen que la anatomía de los glóbulos rojos se vea alterada, haciendo que sean demasiado rígidos y que su forma sea incorrecta, lo que impide que puedan transportar oxígeno con normalidad. Tenemos valores normales de glóbulos rojos, pero estos no son sanos.
4. Anemia aplásica
La anemia aparece porque la médula ósea no produce suficientes células sanguíneas . Por defectos en el proceso de hematopoyesis que ocurre principalmente en la médula ósea (un tejido blando ubicado en el interior de los huesos largos del cuerpo), es decir, no sucede como es debido, por lo que no hay una correcta diferenciación de las células madre en glóbulos rojos.
Estos problemas en la síntesis de eritrocitos se deben, generalmente, a la exposición a químicos tóxicos, la exposición a quimioterapia o radiación, trastornos inmunitarios (por defectos genéticos, las células inmunes atacan a la médula ósea), ciertas infecciones e incluso como complicación temporal del embarazo. Los casos leves no requieren de tratamiento, pero los graves pueden hasta requerir de un trasplante de médula ósea.
5. Anemia hemolítica
La anemia aparece porque la esperanza de vida de los glóbulos rojos es menor de lo normal. En condiciones óptimas, viven aproximadamente 120 días, tiempo suficiente para cumplir su función y mantener un equilibrio entre los que se forman y los que se destruyen.
Con la anemia hemolítica, los glóbulos rojos se destruyen más rápido de lo que la médula ósea puede producirlos.
Sucede generalmente por problemas autoinmunitarios, infecciones, anomalías genéticas (como la anemia falciforme) e incluso por transfusiones de sangre de un donante no compatible. El tratamiento suele consistir en transfusiones de sangre (para emergencias), administración de medicamentos que inhiben el sistema inmune (si se debe a un trastorno autoinmune) o suplementación con hierro o ácido fólico.
6. Anemia inflamatoria
Es la anemia que aparece cuando una enfermedad inflamatoria aguda o crónica interfiere en la producción normal de glóbulos rojos. En este caso, la anemia es un efecto colateral del desarrollo de una enfermedad de origen no sanguíneo, como por ejemplo el cáncer, el SIDA, la enfermedad de Crohn, patologías renales, hepatitis, lupus o artritis reumatoide.
7. Anemia megaloblástica
La anemia aparece por una deficiencia de ácido fólico o folato . El ácido fólico trabaja conjuntamente con la vitamina B12, ayudando a la formación de glóbulos rojos. El folato se obtiene fácilmente de hortalizas de hoja verde, pero el cuerpo no lo almacena en grandes cantidades. El tratamiento puede consistir en, simplemente, un incremento en la ingesta de productos ricos en folato o, si el problema está en la absorción, suplementos de ácido fólico por vía oral o, en casos excepcionales, por vía intravenosa o intramuscular.
Dependiendo de la causa, existen distintas formas de anemia. Y aunque hay casos donde apenas hay síntomas, los más comunes son:
- Debilidad, palidez, y fatiga.
- Dificultades respiratorias.
- Irregularidad en el ritmo cardíaco.
- Tener las manos y pies fríos.
- Dolor en el pecho.
- Mareos, sensación de aturdimiento y dolor de cabeza.
Tratamiento
- Tener una dieta con alimentos ricos en hierro.
- Tomar suplementos de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.
- Medicamentos que inhiban el sistema inmunitario.
- Eritropoyetina, para ayudar a la médula ósea a fabricar más células sanguíneas.
- Transfusiones de sangre.

Lic. Lorena Benítez
Nutricionista
Reg. Prof.: 1327