
Técnicas dañinas de abuso emocional que suelen pasar inadvertidas
1 Julio 2024
Padres al día
El abuso no solo es físico, también puede ser emocional, mental y verbal. La violencia física es obvia, otros tipos de abuso son más sutiles y difíciles de detectar, incluso para la persona que está siendo sometida.
A menudo, el abuso emocional es cometido por una persona cercana, a la que queremos y de la que no esperamos ese comportamiento. Suele comenzar con un comentario casual sobre un tema intrascendente, como el color de las cortinas, los platos para lavar o llevar el coche al mecánico.
Cuando alguien se siente acusado, lo usual es que intente defenderse exponiendo sus razones. Sin embargo, no servirá porque el acosador no pretende entender o solucionar el problema, solo quiere atacar. Es solo una excusa para comenzar el juego de la manipulación y dar rienda suelta a su ira.
LAS TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN MÁS DAÑINAS
l Gaslighting: el abusador suele comenzar negando que determinados eventos hayan ocurrido, hasta llegar a escenificar situaciones raras que desorientan a su víctima, que termina dudando incluso de lo que dijo un minuto atrás.
l Silencio: la indiferencia asociada al silencio causa profundas heridas emocionales porque no solo aumenta el nivel de ansiedad en la víctima, también daña profundamente su autoestima y provoca una enorme inseguridad, hasta que la otra persona no puede más y termina disculpándose por algo que no ha hecho.
l Proyección: el abusador proyecta sobre su víctima sus propias inseguridades, miedos y problemas. La acusará de mentir, cuando en realidad es él quien miente, o de ser infiel, cuando en verdad es él quien traiciona. Se trata de descargar su responsabilidad sobre el otro, para crear confusión y cambiar su autoimagen.
l Intimidación encubierta: su discurso está plagado de amenazas indirectas, que quedan implícitas en sus palabras. De esta forma, le deja claro a su víctima cuáles serían las consecuencias de sus acciones y, de paso, puntualiza que la responsabilidad es únicamente suya, se lava las manos.
l Victimismo: cuando todas las tácticas anteriores fallan, el abusador suele recurrir al victimismo. Descarga su responsabilidad en el otro, haciéndose pasar por la víctima de la situación y genera un sentimiento de culpa que mantiene a la víctima atrapada.
La manipulación emocional es un juego muy peligroso, donde siempre hay alguien que sale dañado.
Apenas note alguna de estas tácticas, ponga un freno. Es hora de despertar. Mirar lo que está pasando y buscar ayuda.

Mg. María Teresa Galeano
Psicóloga Clínica - Máster en Terapia Familiar
Reg. Prof.: 865