
Síndrome del Intestino Irritable (SII)
1 Agosto 2021
Nutrición al día
¿Qué es el síndrome del intestino irritable?
El Síndrome del Intestino Irritable (SII), más conocido como colon irritable, es un trastorno funcional crónico del tubo digestivo. Sus síntomas principales son: el dolor o molestia abdominal, la hinchazón abdominal y la alteración del hábito intestinal (estreñimiento y/o diarrea). Suele manifestarse con recaídas, sin que exista una enfermedad orgánica de base que lo explique. Existen numerosos tratamientos y terapias disponibles para aliviar los síntomas del SII, aunque ninguno de estos métodos consigue la curación. Se aconseja reducir la ingesta o suprimir la dieta en algunos casos particulares, tales alimentos como:
ALIMENTOS |
RECOMENDACIÓN GENERAL |
ALIMENTOS ACONSEJADOS |
ALIMENTOS A EVITAR O DISMINUIR SU CONSUMO |
Lácteos |
Probar tolerancia a la lactosa, eliminándola de la dieta si no se tolera. |
Yogures naturales edulcorados sin trozos, queso fresco, quesos semicurados, cuajada y leche sin lactosa. |
En caso de intolerancia: productos lácteos que contengan lactosa. Requesón o ricotta. |
Cárnicos, pescados y huevos |
Seleccionar preferentemente carnes con poco contenido graso. |
Carnes magras de ternera y cerdo (solomillo, lomo). Jamón cocido. Jamón serrano desgrasado. Pollo sin piel y conejo. Pescado blanco y huevos. |
Embutidos. Patés. Cerdo graso, cordero, carne grasa y ahumada, vísceras, bacon, salchichas. |
Cereales, legumbres y tubérculos |
Evitar alimentos formadores de gas y ricos en fibra insoluble. |
Pasta italiana. Arroz. Papas. Pan blanco, biscotes. Avena. Cebada Legumbres sin piel (en purés tamizados). |
Cereales integrales y sus derivados. Legumbres enteras. |
Verduras y hortalizas |
Moderar el consumo de fibra insoluble y potenciar el de la soluble. Evitar alimentos formadores de gas. |
Vegetales en general, teniendo en cuenta las que recomendamos evitar. |
Verduras muy fibrosas y flatulentas (alcachofa, espárragos, pimientos, coles, apio, pepino, berenjena, puerro, cebolla, rábanos, etc.). |
Frutas |
Disminuir el consumo de fructosa y evitar frutas formadoras de gas. |
Elegir las frutas más pobres en azúcares y más ricas en pectinas como: manzana, ciruelas, pera. |
Zumos o néctar de fruta. Frutas cítricas (especialmente naranja). Frutas flatulentas, como higo y melón. |
Grasas |
Aceite de oliva virgen y aceite de semillas con moderación. |
Fritos, mantequilla, mayonesa, margarina, frutos secos. |
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Azúcares y dulces |
Probar tolerancia a los alimentos relacionados con alergias alimentarias como el chocolate |
Miel y azúcar con moderación. Repostería casera y con poco aceite y sin lactosa en cantidad moderada. Galletas tipo “María” |
Bollería y repostería industrial. Galletas integrales. |
Bebidas |
Beber al menos dos litros de agua al día. Garantizar la hidratación cuando hay descomposición o diarreas. |
Agua, infusiones suaves como la tila y la María Luisa (que no tienen ningún efecto laxante), caldos vegetales. |
Bebidas gaseosas, alcohólicas como la cerveza, caldos grasos, así como las bebidas excitantes y muy frías. |
Condimentos |
Sal, hierbas aromáticas, etc. |
Evitar las especias picantes e irritantes. |
Según investigaciones, se ha propuesto el posible beneficio de las dietas pobres en fructo-oligo -di-y monosacáridos y azúcares polialcoholes (FODMAP) fermentables. La dieta pobre en FODMAP limita aquellos alimentos que contienen fructosa, lactosa, oligosacáridos con fructosa y galactosa (fructanos y galactanos), y azúcares alcohólicos (sorbitol, manitol, xilitol, y maltitol).
Se ha postulado que los síntomas del SII son resultado de la hipersensibilidad visceral, la alteración de la motilidad intestinal, factores genéticos, ambientales y psicológicos, y/o una desregulación en el eje cerebro-intestino. Además de estos factores, la infección bacteriana, la alteración de la función inmune intestinal, y la inflamación crónica de bajo grado de la mucosa, han sido sugeridas como posibles mecanismos patogénicos, en los que la microbiota intestinal podría tener un rol importante, pero no puede ser completamente descripto.
Algunos pacientes comienzan a reportar síntomas correspondientes al SII, luego de episodios de gastroenteritis infecciosa, con el consiguiente uso de antibióticos, lo que sugiere una asociación entre el SII y la activación de la inmunidad y la inflamación de la mucosa causada por la alteración de la microbiota 36. La asociación entre el consumo de alimentos y la inducción de sintomatología ha sido referida por un 70% de los sujetos con SII. Distintas modificaciones en la dieta han sido propuestas en el tratamiento del mismo; tal es el caso de la dieta libre de aditivos, baja en salicilatos y aminas y de la restricción de algún tipo de FODMAP (como fructosa, con o sin sorbitol, y lactosa), cuyo éxito limitado se cree que se debe a la restricción parcial de FODMAPs, y no de todos ellos.
La reducción de los síntomas del SII es a través de un plan de alimentación progresivo y personalizado. Consulte con su médico y nutricionista, y mejore su calidad de vida. |

Lic. Nieves Irazusta Preda
Nutricionista
Reg. Prof.: 2762