Salud mental en padres de bebés prematuros
1 Abril 2026
Padres al dia
Cada año, millones de bebés en todo el mundo nacen prematuramente y enfrentan desafíos únicos desde el principio.
Los bebés prematuros requieren atención especializada y cuidados específicos para sobrevivir, crecer y desarrollarse saludablemente.
En la mayoría de los casos deben ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), permanecer bajo el cuidado del equipo médico y de enfermería, y pasar un tiempo separados de sus padres. Todas estas situaciones impactan directamente en la salud mental de las familias.
Impacto emocional en los padres
La experiencia en la UCIN genera con mayor frecuencia problemas de salud mental en los padres y madres en comparación con la población general.
Un estudio reveló que las madres de bebés prematuros presentan con frecuencia:
- Ansiedad: 42 %.
- Depresión: 38 %.
- Estrés postraumático: 45 %.
Estas cifras son mucho más elevadas que entre las madres de niños nacidos a término.
Factores de estrés en la UCIN
El ambiente de cuidados intensivos y el contacto continuo de los profesionales de enfermería suelen generar reacciones de angustia en los padres.
Además, influyen:
- Ambiente hospitalario: la presencia de monitores y aparatología suele ser percibida como estresante, sumado al desconocimiento de su funcionamiento.
- Separación del bebé: identificada como la fuente de mayor estrés. En las madres, se suma la percepción de un rol materno limitado, con la creencia de no poder ayudar al bebé en esta etapa.
- Preocupaciones frecuentes: problemas de salud del hijo, apariencia y comportamiento, procedimientos invasivos y días prolongados de hospitalización.
Qué necesitan los padres
Para ayudar a los padres a sobrellevar los momentos críticos durante la internación de sus bebés, se recomienda:
- Recibir información clara: comprender qué está pasando y mantenerse informados durante la internación.
- Acceder a explicaciones médicas: familiarizarse con técnicas, protocolos y lenguaje del equipo de salud para colaborar en la atención del bebé.
- Participar en el cuidado: comenzar con tareas de cuidado durante la internación favorece el vínculo que no pudo darse en el nacimiento.
- Promover la lactancia materna y el contacto piel con piel. Sentir que "ese bebé" es su hijo les prepara para el alta y asegura continuidad en las terapias posteriores.
- Relacionarse con otras familias: conversar, compartir sentimientos y experiencias ayuda a disminuir la carga emocional.
Lic. Claudia Marecos
Psicóloga Clínica
Reg. Prof.: 1.566




