
¿Cómo romper el silencio contra la violencia y el abuso?
1 Marzo 2024
Padres al día
1. En el caso de un niño, contárselo a un adulto
Todos los días, niños y adolescentes son víctimas de abuso, explotación,
agresión física, bullying, y otros diversos tipos de violencia que dejan
marcas visibles e invisibles.
Ellos necesitan ser animados a contar a un adulto lo que está pasando, a buscar ayuda de alguien que pueda defenderlos. Para eso, ellos necesitan conocer a adultos en quienes confíen.
Padres, profesores, parientes, todos nosotros debemos ser personas de
confianza de aquellos que están sufriendo en silencio. Necesitamos enseñar a
los niños y a los adolescentes que conversar con un adulto de confianza es
una forma de solucionar su problema, es una forma de romper el silencio.
2. Denuncie
Hay leyes que se han creado para garantizar nuestros derechos y protegernos
de diferentes tipos de violencia. También existen organismos públicos
responsables de hacer que esas leyes sean cumplidas y acoger a las víctimas
del incumplimiento de la ley.
Una de las formas por las que se rompe el silencio es a través de la denuncia. Cuando denunciamos a alguien, estamos invocando el cumplimiento de la ley, estamos protegiendo a la víctima de la cual ya se han violado sus derechos y estamos actuando para que otras personas no se vuelvan víctimas también.
Si ha sido víctima de violencia, o conoce a alguien que esté pasando por ello, denuncie.
3. Busque ayuda profesional
Tanto la víctima como el agresor necesitan aprender a hablar de sus dolores
y conflictos. Ambos necesitan ayuda profesional.
A veces, tenemos la impresión de que romper el silencio se resume en hacer denuncias. Pero buscar ayuda de un profesional habilitado para ayudarnos a solucionar lo que nos perturba también es una forma de romper el silencio.
Muchos entran en depresión, optan por el suicidio, se convierten en usuarios de drogas e incluso se convierten en agresores, porque no han tenido apoyo profesional para ayudarlos a superar el sufrimiento.
Si ha sido víctima de violencia, busque ayuda profesional. Si ha promovido la violencia, o ha desarrollado hábitos que favorecen la reproducción de actitudes violentas, busque ese tipo de ayuda también.
Cuando buscamos ayuda en el lugar correcto, la superación ocurre más rápido.
4. Hable de lo que le molesta
No todos hemos sufrido violencia sexual, agresiones físicas, bullying o
acoso moral a lo largo de la vida. Pero incluso quien nunca pasó por eso
puede ser víctima de pequeñas formas de violencia.
Cuando somos tratados de forma grosera o irrespetuosa en nuestros pequeños derechos del día a día, también estamos sufriendo un tipo de violencia. Muchas personas sufren calladas cuando amigos hacen bromas que los ofenden, cuando el cónyuge ignora su opinión acerca de algo que debe ser considerado, o cuando alguien desahoga en ellos los malentendidos que tuvieron con otras personas.
Romper el silencio es, también, conversar con quien nos lastima a través de pequeños actos, acerca de lo que nos está molestando.
Todos tenemos el derecho de ser tratados con respeto, en todas nuestras relaciones.

Dr. Gustavo Piñeiro
Psicólogo Clínico y Educador
Reg. Prof.: 1224