
Reeducación alimentaria vs. Dietas
1 febrero 2021
Nutrición Inteligente
Un año más de la promesa “este año si hago la dieta para bajar de peso”. La dieta para adelgazar es una batalla constante para las personas que luchan contra el sobrepeso. Pero, ¿por qué son tan difíciles de mantener? ¿Existe una diferencia entre reeducación alimentaria y la dieta? ¿Cuál es el beneficio de cada una?
En esta nota, aclaramos qué hay detrás de las dietas, cuál es su relación con la reeducación alimentaria y por qué las dos cosas necesitan estar acompañadas por un especialista.
¿Qué es la dieta?
Al contrario de lo que muchos piensan, la dieta va más allá de la restricción alimentaria comúnmente asociada al adelgazamiento. Hablando rápido, sería una guía alimenticia hecha por un nutricionista teniendo en cuenta el estilo de vida del paciente, y las necesidades o restricciones alimentarias. Las personas están acostumbradas a ver la dieta como algo malo, y no es verdad. Un diabético, por ejemplo, recibe una dieta con restricción de azúcar y carbohidratos, pero eso no significa que la alimentación de esta persona sea aburrida o desagradable. Siempre hay otros alimentos con los cuales se pueden sustituir.
¿Y qué es la reeducación alimentaria?
Mientras que las dietas proponen algo individual en cuanto a nutrientes, la reeducación aborda la forma en que los alimentos son consumidos. Es cuando la persona aprende a comer de forma saludable, aprende a comer nuevamente, descubriendo la importancia de disminuir o restringir ciertos alimentos.
Las dietas y la reeducación son complementarias, en verdad, una dieta puede ser también una reeducación. Una cosa es tener el concepto de aprender a comer, y otra colocar eso en práctica. Por decir, en una consulta yo puedo restringir al paciente el consumo de azúcar. Pero eso no funciona, si no conoce el por qué de esa restricción.
En mis consultas, armo un historial del paciente con un análisis físico completo, nutrientes, peso, índice de grasa. A partir de ahí, elaboro un plan basado en eso. Y le enseño qué alimentos consumir, en qué horario y con qué frecuencia, eso sería la reeducación alimentaria.
Con la reeducación alimentaria, deja de consumir alimentos de forma errada, de evitar excesos, además de aprender qué es saludable para su organismo.
En cuanto a la dieta, es sinónimo de restricción, pero la reeducación trae libertad al paciente. Cuando descubre qué hay detrás de cada alimento, sus ventajas y desventajas, es más fácil regular el consumo. Digamos que ama el café, pero es necesario restringir. Con la reeducación aprende sus límites y modera el consumo.
Cambiar de hábitos es un desafío individual y depende, sobre todo, del esfuerzo de cada persona. Por eso es importante el acompañamiento profesional.

Lic. Shirley Guissen
Especialista en nutrición clínica, estética y deportiva - Antropometrista ISAK l
Reg. Prof.: 284