
Quien se comunica, se explica
1 diciembre 2023
Padres al día
Se calcula que utilizamos aproximadamente el 70% del día en alguna forma de comunicación – hablando, escuchando, leyendo o escribiendo. A través de esas actitudes expresamos sentimientos, aclaramos pensamientos y reforzamos ideas.
Las palabras son la base de las relaciones y el puente que nos conecta con las otras personas. El escritor francés Roland Barthes dijo: “El lenguaje es como una piel: con ella entro en contacto con los otros” . Sin las palabras, nuestras relaciones no tendrían color y nuestra vida no tendría sentido.
Las palabras tienen un poder impresionante para bien o para mal. Aliadas al
tono de voz y al lenguaje corporal, las palabras tienen una gran influencia
en nuestras relaciones interpersonales.
John Mason escribió:
“Nuestras palabras son semillas que plantamos en la vida de los
otros”
. Esto es una tremenda realidad. Esas semillas ejercen una poderosa
influencia en todas las relaciones interpersonales que cultivamos y pueden
producir frutos para vida o para muerte.
El psicólogo Albert Mehrabian se hizo conocido por su estudio sobre la
importancia del lenguaje corporal (lenguaje no verbal) en el proceso de la
comunicación. Él constató que la forma en la que hablamos ejerce un impacto
mucho mayor al del propio contenido de nuestro mensaje, el cual es:
•7% Verbal (solo palabras).
•38% Vocal (Incluye: el tono de la voz, velocidad, ritmo, volumen y
entonación).
•55% No verbal (Incluye: gestos, expresiones faciales, postura y demás
informaciones expresadas sin palabras).
Esta investigación nos lleva a una profunda reflexión sobre la manera en la
que nos comunicamos, principalmente en nuestro hogar. Muchas veces, no nos
preocupamos por el tono de la voz o por las expresiones de nuestro rostro.
Por eso, permítame darle algunas sugerencias prácticas para obtener una
comunicación eficaz:
1. Elija el momento adecuado para comunicarse.Tal vez
exista algún asunto que necesita ser resuelto, pero el momento no es el
mejor. Situaciones de cansancio, acumulación de problemas o el estrés pueden
hacer que el diálogo tome un rumbo indeseado. Entonces, tenga un buen
criterio y espere el mejor momento para desahogarse.
2. Desarrolle un tono de voz agradable.Cierta vez oí a
alguien decir:“Sólo grite en casa cuando la propia casa se esté
incendiando”. Tenga cuidado con su tono de voz. Su familia no es una
unidad militar del ejército. Eso debemos enseñar a nuestros hijos también.
3. Sea claro y específico.Eso cabe para hombres y mujeres.
Piense antes de hablar. Mal entendidos surgen de conversaciones confusas.
4. Sea positivo.En muchos hogares, el 80% de toda la
comunicación es negativa. Críticas, reprobaciones, malas palabras y otros
elementos negativos son constantes, esto destruye la alegría y el buen
carácter.
5. Sea cortés y respete la opinión de los demás.Preocúpese
por el bienestar de los demás así como se preocupa por el suyo.
Willard Harley dice: “Un hombre que dedica tiempo a conversar con una mujer tendrá acceso a su corazón” . Eso es válido también para la relación con nuestros hijos.
Adopte este consejo y será feliz. ¡PRUÉBELO!

Dr. Gustavo Piñeiro
Psicólogo Clínico y Educador
Reg. Prof.: 1224