
Cuidar la piel en el verano
1 Noviembre 2023
Consultas al doctor
Llega el verano y con él las vacaciones y la diversión, sin embargo, la “diversión” en temporadas de altas temperaturas viene acompañada de ciertas alteraciones propiciadas por el calor; por lo tanto, es importante saber cómo podemos evitar que estas afecten nuestra salud.
Nuestra piel tiene múltiples funciones, comola protección de las estructuras y órganos internos; la conservación de la temperatura y la sensibilidad; la protección de los traumatismos externos, de la radiación ultravioleta, de la penetración de sustancias orgánicas e inorgánicas, y de los microorganismos capaces de producir enfermedades en la piel o en diversas partes de nuestro organismo.
Es muy importante cuidarla, especialmente en el verano:
- El calor la deshidrata, haciendo que pierda elasticidad.
- El sudor, a su vez, origina que sea más propensa a las infecciones.
- La exposición muy frecuente al sol predispone a mayor número de cánceres de piel y al envejecimiento prematuro. Puede agravar algunas enfermedades, como el lupus eritematoso sistémico y el herpes, además de favorecer las reacciones alérgicas, sin olvidar las quemaduras tan dolorosas que puede producir en forma inmediata.
Además del sol, debemos tener en cuenta también:
- Las picaduras de insectos.
- La contaminación de las aguas (piscinas, balnearios, playas).
- Las lesiones que aparecen como consecuencia del calor excesivo y el sudor: golpes de calor, sudamina o salpullido, hongos entre otros.
Algunas recomendaciones generales:
- Evitar la exposición solar entre las 10:00 y las 15:30 hs , que es cuando los rayos UV llegan en forma más perpendicular y hacen más daño.
- Usar protector solar. Existen protectores solares efectivos con una amplia variedad de intensidades y para todos los tipos de piel (los fluidos en gel o “toque seco” para pieles oleosas, los cremosos para pieles secas, los que son para pieles sensibles o alérgicas, etc.). Deben aplicarse de manera generosa, por lo menos media hora antes de la exposición al sol, y repetir su aplicación cada 3 horas durante un período prolongado.
- Utilizar sombrero o sombrilla y gafas para protegerse del sol.
- Usar ropa ligera y holgada, preferentemente, de fibras naturales como el algodón.
- Utilizar de preferencia zapatos cómodos y abiertos, y talco para proteger los pies de los hongos.
- En caso de haber insectos, utilizar repelente y, en caso de utilizarlo en días soleados, tener en cuenta que primero se coloca el bloqueador solar y luego el repelente.
- Colocar cortinas o persianas para cubrir las ventanas que reciben la luz del sol, a fin de disminuir el calor dentro de la casa y así disminuir el salpullido, sobre todo en niños pequeños y ancianos.
- Tomar abundantes líquidos. Si se realiza ejercicio, es conveniente beber agua antes, durante y después de la actividad física. De preferencia, realizar las actividades deportivas durante las primeras o últimas horas del día.
- Prestar especial atención a los niños, ancianos y enfermos, porque son los más vulnerables a las temperaturas altas.
- Evitar asistir a los lugares (piscinas, balnearios, etc.) donde no haya un correcto sistema de desinfección y limpieza del agua.
- Darse una ducha después de haberse expuesto al sol y/o a la piscina por un tiempo prolongado. Secarse bien los pliegues del cuerpo para evitar la aparición de micosis (hongos).
- Evitar compartir toallas u objetos de tipo personal con otras personas.
Debemos disfrutar de la época de calor, divertirnos sin olvidar que cuidar la piel es cuidar la salud.

Dra. Romy Giardina
Médica Dermatóloga
Reg. Prof.: 6284