
Parasitosis intestinales (Parte I): Epidemiología y transmisión
4 Octubre 2021
Pediatra en casa
Un parásito es un microorganismo que vive sobre otro organismo (huésped) o en su interior, y se beneficia (por ejemplo, obteniendo nutrientes) del huésped.
Ejemplo de ellos son:
-Los protozoos: como las amebas, que consisten en una única célula. Los protozoos comprenden una amplia gama de microorganismos unicelulares como Giardia, que infestan el intestino, y malaria, que viaja por el torrente sanguíneo.
-Los gusanos (helmintos): que son de mayor tamaño y poseen órganos internos. Los gusanos producen huevos o larvas que se desarrollan en el entorno antes de ser capaces de infectar a los seres humanos. Este desarrollo en el entorno puede implicar a otro animal (un huésped intermediario). Entre los gusanos se encuentran los nematelmintos (lombrices) como los anquilostomas; y los platihelmintos (gusanos planos), como las tenias y los trematodos (fasciolas).
Epidemiología
-Las infecciones parasitarias son más frecuentes en zonas rurales o en vías
de desarrollo que en zonas desarrolladas.
-En zonas desarrolladas, estas infecciones pueden darse en personas inmigrantes, en viajeros que vuelven a su hogar o en personas con un sistema inmunitario debilitado.
-Las infecciones parasitarias pueden surgir en lugares con condiciones sanitarias deficientes y prácticas no higiénicas (como ocurre en algunos hospitales psiquiátricos y centros de día).
Transmisión
Los parásitos suelen penetrar en el organismo a través de:
-La boca: a menudo a través de la transmisión fecal-oral.
-La piel: algunos parásitos penetran directamente a través de la piel. Otros se transmiten por las picaduras de insectos.
-En raras ocasiones, los parásitos se propagan a través de transfusiones sanguíneas, en órganos trasplantados, a través de punciones con una aguja usada previamente por una persona infectada o desde una mujer embarazada a su feto.
Transmisión fecal-oral de parásitos
Se contrae cuando una persona, ingiere algo contaminado con heces de otra persona o de un animal (como un perro o un gato) infectados. Muchos parásitos invaden el tubo digestivo de las personas o residen en este. Los parásitos o sus huevos están a menudo presentes en sus heces.
Las personas infectadas a menudo contagian su infección cuando no se lavan las manos adecuadamente después de usar el baño. También por fómites, si una persona con manos contaminadas toca un objeto, y luego se toca la boca con los dedos se puede infectar a través de la vía fecal-oral.
La infección se puede transmitir a través de la vía fecal-oral de otras formas:
-Beber agua contaminada con aguas residuales sin tratar (en zonas con malas condiciones sanitarias).
-Comer mariscos crudos (como ostras y almejas) que han sido cultivados en agua contaminada.
-Comer frutas crudas o verduras lavadas con agua contaminada.
-Nadar en piscinas que no han sido adecuadamente desinfectadas o en lagos o zonas marítimas que están contaminadas con aguas residuales.
Transmisión de parásitos a través de la piel
Es posible que:
-Hayan entrado directamente a través de la piel tras perforarla.
-Se hayan introducido a través de la picadura de un insecto infectado.
-Penetran a través de la piel cuando el individuo camina descalzo o se baña en agua contaminada con parásitos.
-Los insectos (por ejemplo, los piojos) y los ácaros (por ejemplo, la sarna) se transmiten al tener contacto cercano con una persona infectada o sus pertenencias.
En la próxima edición, ampliaremos el tema hablando de las parasitosis más prevalentes, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención. |

Dra. Claudia Zárate
Pediatra - Infectóloga Infantil
Reg. Prof.: 9054