
El síndrome de ovario poliquístico
1 Enero 2022
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es una de las patologías más comunes entre los desórdenes endocrinos en mujeres en edad reproductiva, pudiendo afectar aproximadamente a un 5 a 10% de estas mujeres; pero no solo afecta a la mujer en etapa reproductiva, también puede presentarse en la etapa prepuberal.
Es una enfermedad de etiología multifactorial, caracterizada en muchos casos por obesidad, insulinorresistencia, etc. Clínicamente se observa hirsutismo, resistencia a la insulina, irregularidad menstrual, disminución de la fertilidad, acné. Puede ocasionar alteraciones metabólicas y cardiovasculares iguales a las del síndrome metabólico.
Hasta el momento, no se puede establecer un mecanismo único en las mujeres que lo padecen, existen varios trastornos que podrían desencadenar el inicio y la evolución del síndrome, y que generan una elevación de andrógenos.
Se describen al menos tres tipos de trastornos interrelacionados entre sí:
1- Disfunción neuroendocrina caracterizada por una alteración en el eje hipotálamo- hipófisis- ovario, que da como resultado un exceso de andrógenos.
2- Hiperinsulinemia e insulinorresistencia (IR) como trastorno metabólico; la insulina estimula la producción de andrógenos. También se observa trastornos en el perfil de lípidos. Al tener en muchos casos obesidad, resistencia a la insulina y dislipidemia, estas mujeres tienen mayor prevalencia de síndrome metabólico que la población en general, y las mujeres con IR con y sin síndrome metabólico tienen mayor probabilidad de tener síndrome de ovario poliquístico.
3- Oligo/anovulación (clínica de oligoamenorrea o amenorrea), hiperandrogenismo clínico y/o bioquímico, ovarios con presencia de 12 o más folículos, de diámetro entre los 2-9 mm y/o un volumen ovárico mayor de 10 mm por ecografía.
Diagnóstico
Para realizar un correcto diagnóstico se deben descartar otras patologías que causen trastornos del ciclo menstrual y exceso de andrógenos, como:
- Hiperplasia suprarrenal congénita de aparición tardía.
- Hipogonadismo hipogonadotropo.
- Fallo ovárico prematuro.
- Hipotiroidismo primario.
- Hiperprolactinemia.
- Obesidad simple.
- Acromegalia.
- Síndrome de Cushing.
- Tumores productores de andrógenos.
- Fármacos: corticoides, andrógenos, esteroides anabolizantes, ácido valproico, danazol, ciclosporina, etc.
- Hirsutismo idiopático.
Para ello, se debe realizar una historia clínica completa, un laboratorio con dosaje hormonal, una exploración física y una ecografía ginecológica.
El SOP puede ir acompañado de otras comorbilidades
Tales como: Infertilidad, obesidad, diabetes mellitus tipo II, dislipidemias, síndrome metabólico (con un mayor riesgo cardiovascular), depresión, hirsutismo, acné severo.
El tratamiento debe ser integral e individualizado con el objetivo de mejorar la función menstrual, la fertilidad, la resistencia a la insulina y las alteraciones metabólicas, con cambios en el estilo de vida (actividad física y plan de alimentación adecuada) y terapias farmacológicas, según exista o no deseo de gestación en el momento del diagnóstico, para definir el tipo de tratamiento farmacológico u hormonal.
El SOP es una enfermedad crónica que afecta la calidad de vida, por lo tanto, el diagnóstico temprano y adecuado es esencial para un tratamiento y manejo adecuado.

Dra. Lida Sosa
Doctor en Medicina y Cirugía. Esp. en Ginecología y Obstetricia. Endocrinología Ginecológica y Reproductiva. Experta Latinoamericana en Climaterio y Menopausia. Derechos sexuales y reproductivos.
Reg. Prof.: 6096