
Nutra sus defensas
1 Abril 2023
Nutrición Inteligente
La relación entre la nutrición y el sistema inmunitario es compleja e interesante. Los pequeños déficits de determinados nutrientes, como vitaminas, minerales y aminoácidos, los excesos crónicos de azúcares y grasas saturadas, pueden dañarlo severamente.
Los vegetales rojos, amarillos y naranjas son clave para el sistema inmunitario. Ayúdelo también con proteínas, omega-3 y un extra de zinc y vitamina C.
Más que la cantidad, es necesario tener presente la calidad de la nutrición y cuidar que no haya ni deficiencias ni sobrecargas.
Las personas con tendencia a enfermar pueden hacerse un análisis de sangre para descubrir deficiencias y, si es necesario, añadir a la alimentación una serie de suplementos nutricionales específicos.
Aminoácidos esenciales que refuerzan la inmunidad
Las proteínas son esenciales para una buena inmunidad, sobre todo los aminoácidos glutamina y arginina, que tienen efectos inmunomoduladores y antiinfecciosos. La arginina se halla en aguacates, almendras y semillas de girasol, y la glutamina se encuentra en el huevo.
¿Qué tipo de grasa aumenta las defensas?
Los excesos de grasas saturadas (carnes, lácteos grasos) y de la serie omega-6 (aceites de maíz, girasol) reducen la respuesta inmunitaria.
Las grasas monoinsaturadas (aceite de oliva, aguacate) y las omega-3 (pescados, nueces, lino) son inmunoestimulantes.
Vitaminas A, B, C y D
- La vitamina A es esencial porque mantiene la integridad de las mucosas y de la piel (barreras naturales contra las infecciones). Puede obtenerse de la conversión del betacaroteno presente en frutas y verduras de color verde, rojo, amarillo y anaranjado.
- La vitamina B ayuda a las personas mayores. Si sufren a menudo infecciones respiratorias pueden prevenirlas con un aporte de vitaminas del complejo B. Para determinar la dosis conviene realizar análisis específicos de sangre.
- La vitamina C es útil de manera preventiva o cuando comienzan los síntomas de infección respiratoria. Se pueden tomar de 200 a 500 mg al día para mejorar la evolución y reducir el tiempo de recuperación, pero es importante el consumo regular de alimentos y zumos ricos en vitamina C (kiwi, cítricos).
- La vitamina D se asocia con la estimulación de la inmunidad innata y la producción local de proteínas antimicrobianas. La mayor parte la metaboliza nuestro cuerpo a partir de los rayos solares.
El zinc
Es necesario para que el sistema de defensa trabaje adecuadamente. Su consumo diario reduce el riesgo de contraer un resfriado común y disminuye la intensidad y duración de los síntomas, debido a sus propiedades antivíricas. Se encuentra en frutos secos y, en general, en los alimentos proteínicos.
En resumen , la exposición a los virus a veces es inevitable, pero está en nuestras manos mantener fuerte nuestro sistema inmunitario. Del estado de las defensas depende no solo la posibilidad de evitar o contraer una infección, sino una evolución sin complicaciones.
“Una vida acelerada y una alimentación mejorable pueden indicar la necesidad de tomar algún suplemento, siempre bajo control profesional.”

Lic. Lorena Benítez
Nutricionista
Reg. Prof.: 1327