
Cómo gestionar o “domesticar” nuestras emociones
1 Octubre 2023
Padres al día
Cuando hablamos de domesticar nuestro tigre interior, nos referimos a aprender a gestionar nuestros miedos, placeres, dolores y nuestra rabia, y gracias a esa habilidad, podremos gestionar las demás dinámicas emocionales .
El ser humano se expresa de 4 modos diferentes, basados en nuestras 4 emociones primarias: el miedo, el placer, el dolory larabia.Estas sensaciones primitivas se fueron transformando en percepciones y reacciones según fue evolucionando la especie, y convirtiéndose en expresiones secundarias y también sociales.
“Domesticar” no quiere decir reprimir de manera coercitiva las emociones ni tampoco limitar el rango de acción, intentando utilizar la razón para dominarlas, pero tampoco significa dejarlas libres y que se expresen espontáneamente, sería peligroso más que natural.
Entonces, ¿cómo gestionamos o domesticamos nuestras emociones?
Volviéndonos amigos de nuestra bestia interior, cómplices en la danza de las emociones, manteniendo un equilibrio entre lo pasional y la tendencia a no dar un paso en falso y caer de golpe, sino desarrollar a través del entrenamiento unas capacidades cada vez más elevadas.
Ejemplos:
Si intento desahogar la rabiaque siento por alguien que me ha defraudado, con una persona dispuesta a escucharme, no solo esta rabia no se reduce, sino aumenta en virtud del hecho que me escucha, tomando mis nervios y confirmando la veracidad.
Cuando me desahogo verbalmente, tengo la errada impresión de alivianar el peso de la decepción y de descargar la tensión debida a la rabia, que termina por potenciarse en vez de reducirse.
Con el miedo, sucede que con el objetivo de reducir el ansia que me agarra, termino por exacerbarla, socializando; contando a los demás cómo me siento, esta se vuelve real y verdadera. Los que nos escuchan intentan calmarnos, ayudarnos y/o protegernos, confirmando nuestra incapacidad de gestionar nuestras emociones y así aumentamos el temor.
Con el placersucede lo siguiente, si nos descargamos con alguien, el efecto es más directo, más hablamos de ello, más nos gusta y terminamos por ser atraídos más irresistiblemente.
Si el dolor lo descargamos con alguien, puede parecer que este se desvanece y la tortura se aliviane, pero en realidad, se produce una dinámica en la cual el hecho de ser adoloridos desencadena una ventaja secundaria peligrosa de sentirse importante para el otro que está cuidando, al comienzo se siente cierto alivio, pero se convierte luego en una condición peor.
En resumen, hacernos amigos de nuestras emociones primarias y aprender a gestionarlas, significa transformarlas en nuestras fortalezas más importantes , esto presupone más que nada que respetemos el rol y las funciones que tiene cada una naturalmente, orientándolas sin querer controlarlas ni por medio de la conciencia ni la razón .
Suena complejo de realizarlo, pero por medio de la Terapia Breve Estratégica podemos ayudarle a "DOMESTICAR SU TIGRE INTERIOR", conocer sus emociones para luego gestionarlas.

Lic. Valeria Fernández
Psicóloga - Máster en Terapia Breve Estratégica
Reg. Prof.: 2468