
El mundo de nuestros hijos y el nuestro (Parte II)
2 Marzo 2021
Padres al día
En la edición anterior, habíamos desarrollados los aspectos que son diferentes en el mundo de nuestros hijos y el nuestro en cuanto a comunicación y tecnología.
En esta edición, desarrollaremos las diferencias en cuanto al entretenimiento y la tecnología:
• Cuando alquilábamos videos para ver, teníamos que retroceder dejando el dedo apretando el botón de reversa, hasta que después de un rato llegaba al inicio. Y cuando queríamos escuchar música, teníamos un casette, en el cual habíamos grabado músicas, de ambos lados, y dependiendo de la capacidad del mismo, máximo podíamos tener 20 o 24 músicas grabadas. Y no la podíamos elegir, escuchábamos en el orden que estaban grabadas y cuando se terminaba un lado, poníamos el otro.
• HOY… Las películas las ven en “netflix”, o cualquier otra plataforma, o en DVD (ya es más raro) y solamente tenemos que posar el mouse en la parte que queremos ver, con segundos de espera. La música la tenemos grabada en el celular y podemos elegir cuál escuchar y en qué orden (playlist). Para ninguna de estas operaciones se necesita tener paciencia.
• Las cámaras de fotos llevaban rollos, y el de mayor capacidad era el de 36. Ese rollo de 36 se guardaba para alguna ocasión especial, como un viaje, un cumpleaños, una fiesta, ya que no era fácil usar esa cantidad de fotos. Pensábamos y analizábamos muy bien a qué le tomaríamos una foto porque no se podía borrar ni cambiar. Y si por mala suerte, salíamos con los ojos cerrados, pues paciencia. Una vez que se acababa el rollo, llevábamos a revelar, lo que se demoraba de nuevo unos 2 o 3 días con suerte. Naturalmente desarrollábamos la paciencia, porque no nos quedaba de otra.
• HOY… La mayoría de las personas tienen cámara de foto en su celular, y pueden hacer miles de intentos hasta que les guste cómo salieron en la foto, y borrar aquellas que no les gusta, en 2 o 3 minutos fácilmente puede quitar 36 fotos (el rollo interminable), no analizo las fotos que voy a sacar, total después elijo la que más me gusta. Si justo salí con los ojos cerrados en la torre de Eiffel, no pasa nada, la vuelvo a quitar, hasta que salga espléndida.
• Para poder encontrarnos con nuestros amigos a la noche, lo teníamos que coordinar por teléfono línea baja, y luego ya no teníamos forma de saber si venían o no, porque una vez que salíamos de la casa, ya no había forma de comunicarse, recién al día siguiente te enterabas por qué no vino tu amiga a la fiesta.
• HOY… nos comunicamos a través de los grupos de whatsapp, para cada actividad que organizamos hacemos un grupo, y si la persona no está llegando, le mandamos un mensaje para preguntar dónde está. Y si por ahí no me responde, seguro más tarde veo alguna historia en sus redes sociales donde sale mi amigo o amiga en otra fiesta, con otra gente. “Al toque” me entero de todo, no es necesario esperar al día siguiente.
• Cuando íbamos de visita a la casa de los amigos o de los novios, tocábamos el timbre, y si nadie nos abría, aplaudíamos hasta que alguien nos escuche.
• HOY… al llegar a la casa del amigo, sin siquiera bajarme del auto, le mando un mensaje que dice: “Afu” y esperamos a que salga, solo en casos de emergencia extrema se utiliza el timbre.
• Cuando queríamos comer afuera de la casa, teníamos muy pocas opciones y si no teníamos ganas de bajarnos a ningún lugar, pues íbamos hasta el restaurante y pedíamos para llevar, y esperábamos a que esté listo el pedido.
• HOY… llamo al delivery de lo que quiero, o si soy muy moderno tengo una aplicación en mi celular en donde puedo elegir de dónde quiero mi comida, y capaz mi postre quiera de otro lugar, pero esa misma aplicación se encarga de traer mi pedido hasta a mi casa.
• Cuando los adolescentes salían de noche, los padres esperaban que les vaya bien y que regresen seguros y sanos, y no lo sabrían recién hasta que lleguen nuevamente a la casa, varias horas después.
• HOY… los padres tienen la posibilidad de comunicarse a cada minuto y saber dónde están, incluso pueden pedir la ubicación.
• Cuando nos íbamos a otro país o a otra ciudad que no conocíamos, tratábamos de conseguir un mapa para poder ubicarnos y manejarnos, y si no había, preguntábamos en la calle a la gente para que nos ayude a encontrar los lugares. Nos ubicábamos fácilmente de forma espacial.
• HOY… los adolescentes casi no conocen su propia ciudad, usan GPS dentro de la misma para llegar a todos lados, y en otros países obviamente sin un GPS se perderían al minuto. Entonces, la capacidad de ubicarnos en el espacio hoy está casi sin desarrollar, no hace falta pensar si ya está todo hecho. Si estoy perdido, busco la ubicación y le pido al GPS que me guíe.
• Las compras se hacían únicamente acercándose físicamente al lugar, ya sea tienda de ropa, de electrodomésticos, supermercado, etc. Y si quería algo que no se vendía en mi país, esperaba que alguien viaje y le pedía que me compre.
• HOY… puedo hacer todas las compras que se me ocurran on line, a través de “amazon” o cualquier otra página, y puedo comprar, de acá, de EEUU o de la China, no importa, de donde quiera.

Lic. Patricia Zubizzarreta
Psicóloga Clínica