
MINDFULNESS EN EL CONTEXTO LABORAL: Atención plena en el trabajo
1 Febrero 2024
Padres al día
Introducir el mindfulness en el entorno laboral requiere un enfoque cuidadoso y una consideración de la cultura organizacional. Al hacerlo, las organizaciones pueden cultivar un ambiente de trabajo más equilibrado, centrado y resiliente.
IMPORTANCIA DEL MINDFULNESS EN EL TRABAJO:
1. Compromiso de la dirección: la participación y el apoyo de la alta dirección son fundamentales. Cuando los líderes adoptan y respaldan la práctica del mindfulness, establecen un tono positivo y fomentan una cultura organizacional que valora el bienestar.
2. Programas de formación efectivos:proporcionar programas de formación sólidos es esencial. Asegúrate de que los empleados comprendan el propósito del mindfulness, cómo practicarlo y cómo puede beneficiarlos en el trabajo y en su vida personal.
3. Integración en la rutina laboral:fomentar la integración de la atención plena en la rutina diaria. Esto puede incluir sesiones breves de mindfulness al comienzo o final de las reuniones, o la creación de espacios de descanso tranquilos para la práctica individual.
4. Cultura de permiso y no juicio:fomentar una cultura que permita a los empleados tomarse el tiempo necesario para practicar mindfulness sin sentirse juzgados. Evitar la percepción de que la práctica de mindfulness es una distracción o una pérdida de tiempo.
5. Adaptación a las necesidades individuales: reconocer que las personas tienen diferentes estilos y preferencias. Ofrecer variedad en las prácticas de mindfulness para que los empleados puedan elegir las que mejor se adapten a sus necesidades y comodidades.
6. Sensibilidad cultural: ser consciente de las diferencias culturales y religiosas al introducir prácticas de mindfulness. Asegurarse de que las iniciativas sean inclusivas y respetuosas de diversas perspectivas culturales y religiosas.
7. Evaluación continua:evaluar continuamente el impacto de las iniciativas de mindfulness. Recopilar datos sobre la satisfacción de los empleados, el nivel de estrés percibido y otros indicadores clave de bienestar para ajustar y mejorar los programas.
8. Facilitadores y recursos: proporcionar acceso a facilitadores de mindfulness o recursos adicionales. Esto puede incluir sesiones guiadas, materiales educativos y aplicaciones de mindfulness que respalden la práctica individual de los empleados.
9. Promoción de la autogestión: fomentar la autogestión y la responsabilidad individual. El mindfulness es una habilidad que mejora con la práctica regular, y los empleados deben sentirse capacitados para integrarla en sus vidas diarias.
10. Conciencia de los resultados a largo plazo: reconocer que los beneficios del mindfulness pueden ser acumulativos y que los resultados a largo plazo pueden ser más significativos que los beneficios inmediatos. Fomentar la paciencia y la perseverancia en la práctica.
11. Sensibilización a posibles desafíos: ser consciente de posibles desafíos, como resistencia inicial, y abordarlos proactivamente. La educación y la comunicación abierta pueden ayudar a superar cualquier escepticismo o preocupación.

Lic. María Lourdes Agüero
Psicología Clínica- Especialización en Terapia Cognitiva Conductual
Reg. Prof.: 7396