
La menopausia y la autoestima
1 Marzo 2023
Padres al día
En lo relativo a envejecer, hay personas jóvenes que ya muestran síntomas de “envejecimiento”, mientras que otras que superan los 70 años son la viva imagen de la salud.
En su libro “Las diosas nunca envejecen”, Christiane Northrup señala que empezamos a envejecer desde el instante en que nacemos. Pero en nuestro contexto cultural, no empleamos el término “envejecimiento” hasta alcanzar los 50 años aproximadamente, y casi todos lo asociamos con “deterioro”.
La menopausia es una fase más del desarrollo femenino
La menopausia es una etapa que está dentro del ciclo biológico de la mujer, lo que implica que todas pasaremos por ella, los cambios varían de mujer a mujer. Por ser un momento en el que se produce una crisis, tiene la potencialidad de generar cambios en la forma de vida de la mujer, que pueden ser:
- Negativos: como sentirse inútil, relegada, torpe, no ser entendida.
- Positivos: como revisar lo que ha sido su vida, iniciar nuevas actividades que antes no podía por tener a cargo a otras personas, o una vida sexual más activa por no tener riesgo de embarazo.
Es frecuente que la mujer sienta temor ante la posibilidad de llegar a esta etapa por los cambios que conlleva, pero sobre todo por los mitos que la acompañan:
- “Te hacés vieja y fea.”
- “La sexualidad se acaba.”
Es lo que muchas mujeres creen y a veces la pareja también se lo hace sentir. Esto hace ver a la menopausia como una amenaza, conduciendo a la mujer a tratar de evitarla volviéndola invisible, de esto no se habla. Susan Sontag, en su artículo “El doble estándar de l envejecimiento”, dice que vivimos en una sociedad en negación sobre el envejecimiento, negación alimentada por una obsesión con imagen y estilo, con juventud y belleza física, y la ilusión de que se pueden seguir haciendo cosas para mantener a raya el envejecimiento.
Envejecer es el destino del hombre, algo que debe suceder porque es un ser humano.
Un "punto débil"
Para una mujer, envejecer no es solamente su destino, es también su punto débil. Esta fase puede producir crecimiento hacia adelante en su condición de ser mujer y de valorarse, o ser el momento de aparición de un trastorno psicológico.
En la llamada crisis de la mediana edad, la mujer vive un estado psicológico capaz de retirar la confianza en sí misma y dejar caer en la duda el propio equilibrio emotivo/afectivo.
Es lógico que la disminución de los potenciales físicos (merma de la capacidad reproductiva, menor tersura de la piel, respuesta no tan rápida en el terreno sexual) afecten la autoevaluación personal.
La autoestima es la forma en que nos valoramos ; la suma de cómo nos sentimos respecto a nuestras habilidades, debilidades y cómo nos sentimos valoradas por los demás. Es el resultado de lo que cada una ha experimentado a lo largo de su experiencia de vida. Es una construcción.
La incapacidad para decidir y la autocrítica: son los puntos débiles de las mujeres con baja autoestima . Cuando se tiene una percepción distorsionada de una misma, el resultado no va a ser constructivo, sino destructivo.
A menudo resulta difícil enfocarnos en lo que nos gusta de nosotras mismas; nos centramos en lo que no nos gusta para intentar corregirlo o nos lamentamos por no poseer ciertas capacidades.
No es extraño que nos tratemos así, lo aprendimos hace tiempo, en casa y en el colegio. Nos señalaron lo que debíamos corregir. Solo repetimos la misma pauta.
¿Cómo mejora r esta percepción de sí misma?
Comience por observarse y buscar conductas, logros, esfuerzos o cualidades propias, que si las viera en otras personas, las valoraría positivamente.
Una vez encontradas, trate de reconocerlas del mismo modo que las reconocería en otros.
Recuerde que si no cree en usted, nadie lo hará. Cómo nos vemos y nos amamos, así nos verán los demás y nos amarán.
El conocimiento personal es progresivo. No somos responsables de cambiar a los demás, pero sí de trabajar por cambiarnos.

Lic. Cynthia Ríos Tonina
Psicóloga Clínica - Psicoterapeuta
Reg. Prof.: 3394