
El llanto excesivo en los bebés
1 Marzo 2025
Consultas al doctor
Es natural que los bebés se expresen a través del llanto, ya que esta es su manera principal de comunicar hambre, sed, calor o frío. Este llanto puede ser una forma de liberación emocional, ya que muchos bebés necesitan llorar antes de dormir para encontrar la relajación.
Uno de los problemas más comunes en los lactantes es el cólico, que puede manifestarse desde el nacimiento hasta los tres meses. Este suele presentarse de manera diaria, casi siempre a la misma hora, repentinamente y se detiene de igual forma, pudiendo durar hasta tres horas.
La preocupación de los padres suele surgir cuando el llanto del bebé se vuelve frecuente, prolongado e inconsolable. Esta situación puede comprometer el adecuado cuidado del pequeño e incluso ponerlo en riesgo.
¿CUÁNDO CONSULTAR?
Por lo general, los padres buscan la asesoría de un pediatra para descartar problemas médicos que requieran atención y tratamiento.
Ejemplos:
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En el llanto por cólicos, al establecer el diagnóstico, se pueden implementar diversas estrategias para aliviarlo, incluyendo: ajustes en la alimentación y el uso de fórmulas especiales, especialmente en bebés alimentados exclusivamente con leche materna o aquellos que reciben suplementos.
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El llanto de origen neurológico puede ser más preocupante, ya que se presenta sin una causa aparente y puede indicar una alteración neurológica, aunque esto no es lo más común.
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También existe el espasmo del sollozo involuntario, en el cual el bebé deja de respirar temporalmente, lo que puede afectar su ritmo cardíaco o respiratorio, generando una leve cianosis o color azulado en los labios. Comúnmente, se dice que el bebé “se queda sin aire” al llorar.
Llorar no siempre es negativo para el bebé; de hecho, puede tener un efecto relajante sobre sus músculos y actuar como un sedante que le ayuda a descansar mejor.
CÓMO CONSOLAR A UN BEBÉ QUE LLORA EN EXCESO
- Verifique si tiene hambre.
- Revise el pañal, compruebe que esté seco y limpio.
- Intente mecerlo en sus brazos o en un carrito.
- Descarte que tenga fiebre.
- Háblele con ternura o cante para calmarlo.
- Ofrecer un chupete, puede ayudarle a calmarse.
- Ruido blanco: Pruebe con un ventilador o aire acondicionado que produzca un zumbido constante.
- Considere la posibilidad de crear un ambiente tipo spa en casa para facilitar la relajación.

Dra. Perla C. Lovera G.
Médico Pediatra, Especialista en Gestión de Riesgos Hospitalarios y Seguridad del Paciente. Máster en Gestión y Administración Hospitalaria.
Reg. Prof.: 4762