
Literatura infantil y desarrollo de la creatividad
1 Noviembre 2022
Padres al día
Incentivar al ser humano el amor por la lectura debe ser algo que se realice desde los primeros años de edad, que es cuando el ser humano forja gran parte de los patrones de conducta que regirán su vida.
La literatura creada para los niños tiene diferentes fines que van desde: apoyo didáctico para abordar temas, como por ejemplo: la alimentación, los valores, el cuidado del medioambiente, los tipos de familias, el divorcio, el bullying, entre otros; también contribuye al desarrollo del lenguaje, sobre todo, para los primeros años de edad y favorece el proceso de lectoescritura. Por supuesto, también incentiva la creatividad, ya que por medio de la literatura, los niños van aprendiendo a solucionar pequeños conflictos que a su edad van enfrentando, son capaces de imaginar las historias, los personajes, sus acciones y contextos, viajar a diferentes partes del mundo, pueden ser bomberos, leñadores, príncipes y princesas, un pequeño insecto y hasta un enorme dragón, que tal vez no tiene malas intenciones, solo necesita un poco de cariño.
Mediante la literatura pueden expresar emociones a través de canciones y dibujos, son capaces de crear finales alternativos y de utilizar el lenguaje formal como parte de su vocabulario diario, ampliando su léxico y los horizontes de sus vidas, lo que los hace creativos y soñadores.
El cuento constituye una herramienta que estimula el pensamiento creativo, imaginativo y crítico de los niños, permitiéndoles expresarse de diversas formas. La literatura educa al mismo tiempo que entretiene.
Se puede decir que la construcción del conocimiento en la primera infancia se logra inicialmente por el juego simbólico que da lugar a la creatividad. Esto tiene que ver con la variedad de experiencias que se ofrezcan, en este caso, con relación a la propuesta literaria, se emplea mediante el juego de lenguaje y la capacidad de creación e imaginación que se logra con las prácticas que se viven tanto en la familia, escuela y sociedad.
“Los libros son las alfombras mágicas de la imaginación” , afirma Jorge Luis Borges.
La pedagoga británica Meek (2004) señala al respecto: “El único peligro que conozco en la lectura temprana es que los adultos en torno al niño puedan insistir demasiado en que este debe alcanzar sus modelos de cultura literaria en la forma en que ellos, a pesar de que no puedan recordar cómo sucedió, creen que aprendieron” (p.114).
El entorno familiar, social y escolar
El entorno familiar, social y más tarde la escuela son espacios donde el niño se va nutriendo de la cultura, los valores, las representaciones, y donde adquiere ciertos hábitos, por lo que es importante ir sembrando el valor e interés por la lectura, desde una actitud abierta, lúdica, y sobre todo, estar disponibles para mostrarle el mundo a través de las palabras.
No es solo comprar un libro bonito sino tomarse un tiempo para compartir una historia, un cuento o poesía, analizar juntos y dar rienda a la imaginación. Más allá del relato, uno puede profundizar en sus ideas propias y del niño, en sus creencias, modos de resolver conflictos, aspectos morales, entre otros.
Poder encontrarse y comunicarse con los hijos a través de la lectura es una propuesta muy enriquecedora, y al mismo tiempo, una valiosa oportunidad para fortalece el vínculo. |

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171