
Lidiar con la ansiedad
1 Julio 2023
Padres al día
La ansiedad es una respuesta normal y natural del cuerpo ante situaciones de estrés, peligro o incertidumbre. Sin embargo, cuando se convierte en algo crónico y afecta nuestra vida cotidiana, puede ser un problema que debemos abordar.
Puede manifestarse de diferentes maneras, desde sensaciones de preocupación y nerviosismo hasta ataques de pánico y fobia social, y puede afectar a cualquier persona. La ansiedad viene a ser un síntoma de algo que está ocurriendo en otra parte; tal y como la luz de la nafta en el tablero, que avisa que se está acabando la nafta, pero no vemos el tanque. Esa luz que avisa es el síntoma.
Si cambiamos la interpretación de nuestras manifestaciones de causa a efecto, dejaremos de dar golpes a las luces y las usaremos para conocer la causa y modificarla, podremos poner el motor a punto para que no se caliente más.
TODO en la vida es el resultado de nuestros pensamientos. El 90% de lo que nos preocupa, nunca sucede, vivimos preocupados por cosas que no tienen por qué suceder.
Solo podemos actuar, sentir y responder en el momento presente. Tenemos que responsabilizarnos en nuestra actuación, en nuestra capacidad de responder en el hoy y ahora. El pasado aporta información, pero no puede determinar el futuro. Permanecer con la memoria anclada en el pasado puede generar efectos adversos, como emociones de culpa, vergüenza, melancolía, hasta la depresión. Todas con un componente común: impiden el disfrute del presente .
Si nos unimos en esta realidad y cambiamos nuestros pensamientos, el mundo cambiará respondiendo a una nueva causa.
Ansiedad: exceso de futuro
Cuando está desayunando, ya está en el trabajo. Cuando se está bañando, está en otro lado, y así todo el día. Esto viene de varios programas mentales culturales, familiares, educativos, que nos dicen que tenemos que ser “previsores”. Cuando proyectamos hacia adelante, el 90% por lo que estamos ansiosos, no está pasando.
¿Cuál es la solución? Poner atención a lo que pensamos elegir, que los pensamientos más amorosos con nosotros mismos se alineen a lo que queremos ver en nuestra vida.
Si paramos un momento a simplemente respirar de forma consciente, podemos darnos cuenta que hay ausencia de miedo, nos damos cuenta que la causa de la ansiedad es mental, y no está en el presente.
Creo que el lugar desde donde todos queremos estar siempre es la paz, pero por alguna razón nos cuesta conectar con ella.
Estamos desacostumbrados a vivir desde la paz. Nos es súper normal vivir en angustia, ansiedad, pleito, preocupación, miedo, y es un esfuerzo regresar a una normalidad en la que podamos sentirnos en paz. Creemos que la estabilidad se encuentra en “controlar” situaciones, personas, actividades, resultados; buscamos que no haya “cambios”.
Le invito a confiar en que hay un orden más allá de lo que podemos percibir, desde un lugar no de resignación. Muchas veces, no vamos a entender todo de forma analítica porque somos un todo.

Lic. Patricia Zubizarreta Canillas
Psicóloga Clínica