
Las ventajas del ayuno intermitente
1 Marzo 2022
Nutrición Inteligente
Lo primero que debemos definir es el ayuno. La definición más simple sería la que lo considera como “período en el que no entra alimento en el cuerpo”. Pero quizás sería más preciso definirlo como el lapso que transcurre desde que termina el período postprandial, es decir, se terminan de absorber los nutrientes en el tracto digestivo, hasta que se vuelve a ingerir alimento.
El ayuno intermitente consiste en realizar un período de ayuno y después ingerir todas las calorías necesarias durante otro período.
Hay personas que están acostumbradas a picar entre horas y que siempre tienen hambre. Si estas personas consiguen aguantar las horas de ayuno las primeras semanas, van a generar un hábito que “reprogramará” sus ritmos circadianos de secreción de grelina y con ello su apetito. El ayuno intermitente generará que tengan hambre en unos momentos concretos que se repetirán diariamente y no durante todo el día, haciendo más fácil la adherencia a su planificación nutricional.
También puede ser interesante para personas que buscan aumentar masa muscular y reducir grasa al mismo tiempo. Con el ayuno ADF (Alternative-day fasting) podemos aprovechar los días de descanso para reducir considerablemente las kcal de ese día realizando una sola ingesta. Esto genera un aumento del metabolismo, un aumento de la producción de la hormona de crecimiento y una disminución considerable de la insulina en sangre, favoreciendo la utilización de las grasas como sustrato energético y el déficit calórico para obtener una pérdida de grasa. Al final, no comer es sencillo, pero comer y quedarse con hambre no lo es tanto.
¿Qué ventajas tiene el ayuno intermitente?
Desde que comenzó a estudiarse, se han descrito numerosas ventajas para la salud derivadas de su práctica:
1. Ayuda a reducir la mortalidad y a retrasar el envejecimiento, puesto que disminuyen los niveles de IGF-1 provocando una disminución de la tasa de multiplicación de las células retrasando su envejecimiento, y aumenta la expresión de SIRT3, proteína que reduce el envejecimiento celular al reducir la producción de radicales libres.
2. Reduce la grasa corporal al favorecer la oxidación de ácidos grasos.
3. Mejora la sensibilidad a la insulina al reducir los niveles de esta.
4. Aumenta la capacidad de autocontrol y sensación de apetito.
5. Previene la pérdida de masa muscular en períodos de pérdida de peso debido al aumento de la secreción de la hormona de crecimiento.
6. Reduce el gasto en la cesta de la compra porque se ingieren menos alimentos (o menor variedad de ellos).

Lic. Betharram Scarone
Nutricionista, Especialista en Nutrición Deportiva
Reg. Prof.: 2413