
La relación entre hermanos: Entre los celos y el amor fraterno
1 Diciembre 2021
Padres al día
La relación fraternal es un espacio ideal para que los niños aprendan sobre su mundo. Este vínculo que comparte el amor por los padres, a su vez, puede constituirse en un gran sostén en los momentos adversos.
A medida que los hermanos van creciendo juntos, se van manifestando fuertes emociones, tanto positivas como negativas e incluso en ocasiones ambivalentes. El tiempo que comparten juntos, les brinda la posibilidad de conocerse con mayor profundidad. Los momentos de juego, peleas, diferencias, rivalidades, son experiencias que brindan la posibilidad de comprender los puntos de vista de otros, así como también aprender a enseñar, cuidar, ayudar, negociar, etc. En este sentido, los hermanos cumplen un rol importante en el desarrollo de la comprensión de los pequeños, con respecto a la mente de otros, es decir, su comprensión de las emociones, los pensamientos, intenciones y creencias. Esta relación se nutre de múltiples experiencias de aprendizaje. La interacción que se produce es muy importante para el desarrollo social y afectivo, contribuyendo también a otras áreas, como el desarrollo motor, del lenguaje, del pensamiento, etc.
Cuando los padres tratan de manera especial o diferente a sus hijos
En cuanto a las diferencias en la demostración de afecto, el establecimiento de normas y límites y la distribución de responsabilidades, la relación entre los hermanos puede ser más conflictiva y menos agradable, sobre todo cuando estas diferencias son percibidas por los hijos como injustas.
A veces, cuando se invita a un amigo de uno de los hijos, el otro puede sentirse desplazado o abandonado por su compañero de juego, que prefiere en ese momento otra compañía. Esta es una buena oportunidad para explicar al chico que es importante tener otros amigos, y que cada uno tiene su lugar y tiempo. Asimismo, que el hermano no le brinde la atención que él espera de manera exclusiva, no significa que no lo quiera.
Algunos factores que intervienen en la relación de los hermanos son:
-La personalidad.
-La edad.
-El género.
-Tamaño de la familia.
-Diferencias de edad.
-Orden de nacimiento, entre otros.
Cómo promover una buena relación entre hermanos
- Evitar la comparación. Es muy común realizar comparaciones entre ellos con la intención de lograr algún objetivo; por ejemplo: que termine de comer. Es importante destacar sus logros y animarlos a corregir o mejorar aspectos que aún le cuestan, pero se debe evitar caer en las comparaciones.
- Fomentar un clima de colaboración. Ofrecer tareas o actividades donde puedan compartir y trabajar juntos. Establecer las metas de cada uno y ayudarlos a proponer metas juntos.
- Brindar un espacio para cada hijo , donde puedan sentirse queridos y escuchados.
- Estimular momentos propios para los hermanos. Si bien muchas veces surge naturalmente, otras veces, con tantas actividades y horarios diferentes, perdemos de vista la importancia de que pueda tener un tiempo juntos.
- Respetar las necesidades e intereses de cada uno.
- Fomentar la comunicación y la escucha entre ellos. Esto implica aprender a escuchar, respetar al otro, saber esperar el turno, conocer otros puntos de vista diferentes al propio, discutir e intercambiar miradas sin querer imponer la propia.
Fuentes de consulta:
- “ Las relaciones entre hermanos” (2015). Healthy Children en español. Recuperado a partir de: https://www.healthychildren.org/Spanish/family-life/family-dynamics/Paginas/Types-of-Sibling-Relationships.aspx
- Ripoll, K., Carrillo, S., & Castro, J. A. (2009). Relación entre hermanos y ajuste psicológico en adolescentes: los efectos de la calidad de la relación padres-hijos. Avances e n Psicología Latinoamericana , 27(1), 125-142. Recuperado a partir de https://revistas.urosario.edu.co/index.php/apl/article/view/39

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171