
La literatura infantil incentiva el desarrollo de la creatividad
1 Noviembre 2023
Padres al día
Se debe incentivar el amor por la lectura desde los primeros años de edad, cuando el ser humano forja gran parte de los patrones de conducta que regirán su vida.
La literatura creada para los niños tiene diferentes fines que van desde el apoyo didáctico para abordar temas como por ejemplo: la alimentación, los valores, el cuidado del medio ambiente, tipos de familias, el divorcio, el bullying, entre otros; también contribuye al desarrollo del lenguaje , sobre todo para los primeros años de edad, y favorece el proceso de lectoescritura .
Incentiva la creatividad, ya que por medio de la literatura los niños van aprendiendo a solucionar pequeños conflictos que a su edad van enfrentando, son capaces de imaginar las historias, los personajes, sus acciones y contextos, viajar a diferentes partes del mundo, pueden ser bomberos, leñadores, principes y princesas, un pequeño insecto y hasta un enorme dragón, que tal vez no tiene malas intenciones, sólo necesita un poco de cariño.
Permite expresar emociones a través de canciones y dibujos, son capaces de crear finales alternativos y de utilizar el lenguaje formal como parte de su vocabulario diario, ampliando su léxico y los horizontes de sus vidas, lo que los hace creativos y soñadores.
El cuento constituye una herramienta que estimula el pensamiento creativo, imaginativo y crítico de los niños, permitiéndoles expresarse de diversas formas.
La literatura educa al mismo tiempo que entretiene
La propuesta literaria se emplea mediante el juego de lenguaje y la capacidad de creación e imaginación que se logra con las prácticas que se viven tanto en la familia, la escuela y la sociedad.
“Los libros son las alfombras mágicas de la imaginación”, afirma Jorge Luis Borges.
La pedagoga británica Meek (2004) señala al respecto: “El único peligro que conozco en la lectura temprana es que los adultos en torno al niño puedan insistir demasiado en que éste debe alcanzar sus modelos de cultura literaria en la forma en que ellos, a pesar de que no puedan recordar cómo sucedió, creen que aprendieron” (p.114).
El entorno familiar, social y la escuela son espacios donde el niño se va nutriendo de la cultura, valores, representaciones, y donde adquiere ciertos hábitos, por lo que es importante ir sembrando el valor e interés por la lectura, desde una actitud abierta, lúdica, y sobre todo, estar disponibles para mostrarle el mundo a través de las palabras.
No es solo comprar un libro bonito sino tomarse un tiempo para compartir una historia, un cuento o poesía, analizar juntos y dar rienda a la imaginación. Más allá del relato, uno puede profundizar en sus ideas propias y del niño, en sus creencias, modos de resolver conflictos, aspectos morales, entre otros.
Encontrarse y comunicarse con los niños a través de la lectura es una propuesta muy enriquecedora y una valiosa oportunidad para fortalecer el vínculo.

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171