
Cómo notar si estamos bajo los efectos de la intoxicación emocional
1 Febrero 2023
Padres al día
La intoxicación emocional se origina por conflictos personales y emocionales, que afectan directamente a nuestro bienestar psicológico y físico, haciéndonos vulnerables y ocasionando sintomatología como: irritabilidad, depresión, inestabilidad emocional, fatiga. Las causas son diversas, ya que somos seres emocionales en nuestra totalidad pero, en cualquier caso, la intoxicación emocional es la consecuencia de no otorgarnos un tiempo diario para cultivar nuestro interior. Hay que prestar especial atención a los comportamientos que nos resultan displacenteros y que, a pesar de ello, llevamos a cabo.
5 COMPORTAMIENTOS QUE UNA PERSONA MANTIENE CUANDO ESTÁ INTOXICADA
1. Estar a la defensiva de forma constante
Una persona que sufre intoxicación emocional está en modo autoprotección y malinterpreta de forma constante las acciones o palabras de los demás como ataques. De hecho, solo presta atención a ciertas palabras. Si siente que está intoxicado, probablemente se haya dado cuenta de que sus inseguridades han aflorado y dirigen su vida. Se vuelve más reactivo y se pone a la defensiva con frecuencia. Su autoestima está completamente mermada y se siente vulnerable ante cualquier acontecimiento.
Sus emociones hacen que se bloquee y atienda selectivamente a lo negativo o a lo que cree que le afecta directamente. Esto ocasiona que con frecuencia tuerza las palabras o los actos de los demás hacia usted, reaccionando de forma agresiva para protegerse de un posible daño que sus emociones le hacen creer probable, pero que seguramente solo está en su mente.
2. Ser excesivamente críticos
Es difícil tratar con una persona cuando se encuentra intoxicada, sobre todo porque se autoimponen la barrera de la intransigencia. No pasan ni una, ni siquiera a sí mismos. Si siente que está intoxicado, es probablemente que, en su afán por tenerlo controlado, sea demasiado exigente con usted mismo y no se conceda ni un mínimo margen de actuación. Intente ser más benevolente con usted y con los demás.
3. Sentirnos apagados o poner ante nosotros un muro de piedra
A veces nos damos cuenta de que estamos llenos de emoción y optamos por cerrar las cortinas y protegernos de nuestros propios sentimientos. Por esto es que, cuando a una persona le abruman sus emociones, de alguna forma su vitalidad se desmaya y se encuentra apagada. Estar apagado significa no tener fuerzas y no sentirse capaz de reactivar su vida de ninguna forma. Es la consecuencia de tener el cerebro inundado por emociones que no le deja pensar con claridad y lo bloquea.
4. Condenar a los demás de forma constante, insultando o menospreciando
Las personas intoxicadas pueden resultar agresivas y peligrosas, en el sentido de que al estar a la defensiva pueden luchar con uñas y dientes por una causa que creen de vida o muerte. Debido al bloqueo emocional, no responden con claridad ni son capaces de valorar con sensatez a quienes le rodean. Además, les resulta complicado sentir empatía, dado que están invadidos por emociones que condenan sus sentimientos. En realidad, si está intoxicado, puede que se condene y culpabilice en su interior, proyectando sus miedos y frustraciones en los demás como una vía de escape y liberación.
5. Obstaculizar nuestro avance
Caminar por la vida puede ser dificultoso para una persona intoxicada por sus emociones, pero aún es más complicado plantearse avanzar o no boicotear su progreso o la consecución de sus metas. La única forma de superar este afán de suicidio personal es hacernos conscientes de que existe la posibilidad de que hay algo en nuestro interior que alimenta el miedo a lograr nuestros objetivos. Temer a nuestros logros tiene en gran parte que ver con nuestra incapacidad para tolerar la incertidumbre. Estamos enfermos de certeza porque no confiamos en nuestra capacidad de hacer frente a lo que venga. Necesitamos tenerlo todo atado, reatado y mil veces comprobado.

Mg. María Teresa Galeano
Psicóloga Clínica - Máster en Terapia Familiar
Reg. Prof.: 865