
Síndrome del intestino irritable
1 febrero 2021
Consultas al doctor
El Síndrome del Intestino Irritable (SII) es una enfermedad que afecta preferentemente al intestino grueso y se engloba dentro de un grupo de Enfermedades Funcionales del Aparato Digestivo.
En Estados Unidos el 10 al 15% de la población adulta sufre de SII, pero solo el 6 al 9% es diagnosticado.
Es una de las enfermedades más comunes diagnosticada por los coloproctólogos y gastroenterólogos.
Criterios de Roma III
"La presentación se da por un dolor o disconfort abdominal recidivante al menos 3 días al mes durante los últimos tres meses que se asocia a dos o más de los siguientes:
❱ Mejoría con la defecación.
❱ El comienzo se asocia a un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
❱ El comienzo se asocia con un cambio en la forma (consistencia) de las deposiciones.
Los síntomas deben cumplirse al menos durante tres meses y haber comenzado al menos 6 meses antes del diagnóstico."
Los síntomas que apoyan el diagnóstico, pero que no forman parte de los criterios de Roma III, son:
a. Frecuencia de las deposiciones ≤ 3 veces por semana o > 3 veces por día.
b. Esfuerzo defecatorio excesivo.
c. Urgencia defecatoria.
d. Sensación de evacuación incompleta.
e. Emisión de moco en la deposición.
f. Sensación de abombamiento o distensión abdominal.
Cómo afecta el SII en la vida de los pacientes
Los síntomas del SII pueden perturbar la vida diaria de los pacientes haciendo que falten a la escuela o al trabajo, reduciendo las interacciones y actividades sociales, haciendo que se salten comidas o hagan otros cambios a su dieta y nutrición. Las encuestas a consumidores han establecido que el SII es un motivo importante para unas ausencias más frecuentes y menor productividad. Por tanto, hay razones convincentes para que los empleadores se interesen en mejorar el acceso al tratamiento para pacientes con SII. En general, los pacientes con SII no tratados informan de reducciones significativas en su calidad de vida general.
Según estudios, las personas con SII hacen más visitas a sus médicos, se someten a más pruebas de diagnóstico, se les prescriben más medicamentos, pierden más días laborables, tienen menor productividad en el trabajo, son hospitalizados con mayor frecuencia y representan costos generales de atención a la salud mayores que los pacientes sin SII.
El diagnóstico de esta enfermedad es eminentemente clínico, por los signos y síntomas del paciente el médico puede, según los criterios de Roma, determinar si padece o no de SII.
Sin duda alguna, el “mejor tratamiento” del SII es asegurar que los síntomas del paciente no obedecen en realidad a una dolencia orgánica y grave.
Relación médico-paciente .
En el tratamiento del SII, es muy importante obtener la confianza del enfermo. No es inhabitual que el paciente haya visitado a otros médicos con un nivel de conocimientos adecuado, pero con poco tiempo disponible para explicar al paciente la naturaleza de su problema.
Dieta
Proporcionar al paciente un diario de síntomas, puede ayudar a identificar qué alimentos pueden estar ejerciendo una influencia negativa en un paciente concreto.
Estilo de vida
Algunos pacientes pueden obtener un beneficio tangible, adquiriendo hábitos saludables como el ejercicio físico regular.
En caso de deposiciones frecuentes se pueden utilizar antidiarreicos, reguladores del tránsito intestinal, probióticos y antiespasmódicos.

Dr. José María Meza
Médico Cirujano, Coloproctólogo
Reg. Prof.: 9060