
Ansiedad por el inicio del año escolar
1 Febrero 2023
Padres al día
En muchos niños, el retorno a clases puede causar satisfacción... volver a encontrarse con sus amigos o retomar las actividades escolares que son de su agrado; en cambio, para otros niños volver a clases puede ser generador de grandes preocupaciones y ansiedad.
Son varios los motivos por los cuales un niño o adolescente puede sentir ansiedad al iniciar o regresar a la escuela.
- En niños pequeños que inician su primer año suele ser algo estresante, puesto que deben separarse de sus padres.
- Los más grandes pueden tener miedo de no ser aceptados y de no integrarse adecuadamente a su nuevo grupo o al cambio de nivel y de docentes.
- Existen también aquellos que tienen dificultades en el aprendizaje, para quienes volver a clases podría generar mucho estrés y ansiedad.
Si bien es cierto que sentir ansiedad ante situaciones nuevas y específicas es bastante natural, es importante saber identificar cuándo esa ansiedad es parte del proceso de adaptación a una nueva etapa o cuándo esto pasa de ser un proceso normal a una dificultad mayor, donde los síntomas empiezan a limitar el funcionamiento normal del niño o adolescente, es igual de importante acompañar al niño/adolescente a transitar por este proceso de la mejor manera posible.
¿CÓMO ACOMPAÑAR ESTE PROCESO?
En los más pequeños:
- Adelantar la rutina escolar: es importante llevarlos a conocer la institución antes de que inicien las clases, hacerlos parte del proceso de preparación a la nueva rutina que tendrán, preparar el uniforme, mochila, etc. A los niños, la rutina les brinda seguridad, por lo tanto, producir un cambio sin preparación previa podría generar gran ansiedad, especialmente en los niños que están más acostumbrados a pasar tiempo en la casa con los padres.
- Ignorar los berrinches y acompañar: el estrés y la ansiedad genera irritabilidad, además, recordemos que a los niños les cuesta gestionar adecuadamente sus emociones. Intente mantener la calma para ayudarlo a tranquilizarse; las discusiones, gritos o castigo físico solo eleva la intensidad de la emoción, no ayuda, no disminuye ni enseña nada. Una vez en calma, se podría conversar sobre lo ocurrido, para ahí generar aprendizaje.
En los pequeños y grandes:
- Empatice: solemos escuchar comentarios de que los niños o adolescentes no se estresan, no tendrían motivos para hacerlo, sin embargo, el estrés y la ansiedad lo pueden sentir personas de todas las edades porque es una emoción normal, comprender que ellos también tienen motivos que los lleve a sentirse ansiosos en las distintas etapas de su vida es fundamental para lograr demostrar empatía, por más de que no entendamos su miedo, recordemos que son niños y lo que para nosotros podría ser una pequeñez, para él es importante. Así mismo con los adolescentes, sentirse temerosos de ser excluidos o no sentirse capaces de lograr ciertos objetivos puede causar gran tensión y ansiedad.
- Escuchar, acompañar y validar sus emociones abre una gran puerta de contención, calma y confianza ya que al sentirse comprendido, volverá a acudir a usted en los momentos que considere necesario.

Lic. María José Rodríguez
Psicóloga
Reg. Prof.: 8.091