
Infecciones recurrentes en niños
1 Abril 2022
Consultas al doctor
Sabemos de la angustia parental cuando el niño tiene cuadros febriles o infecciones repetidas y nos hacemos la siguiente pregunta: “¿ Puede mi hijo tener un problema en las defensas?”.
Aclarando a estas preguntas definimos:
¿Qué es una inmunodeficiencia?
Las inmunodeficiencias o déficits inmunitarios son enfermedades poco frecuentes. En ellas, las defensas del cuerpo frente a las infecciones funcionan mal. Por eso, hay más infecciones de lo habitual, son más graves, duran más tiempo, responden peor a los medicamentos habituales y las pueden causar gérmenes que suelen ser inofensivos.
¿Cuántos tipos de inmunodeficiencia existen?
1. Inmunodeficiencias primarias. En ellas el niño nace con un defecto en las defensas. Durante los primeros meses el niño puede estar protegido por las defensas que ha recibido de su madre a través de la placenta y cuando lo alimenta con leche materna. En función de su gravedad, las infecciones aparecen antes o después. En las menos graves, los primeros síntomas pueden aparecer incluso en la edad adulta.
2. Inmunodeficiencias secundarias o adquiridas. En ellas el fallo se produce luego del nacimiento. La causa es algo que daña las defensas (infecciones como el SIDA, enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades renales, el cáncer y otras enfermedades). A veces, los tratamientos para estas enfermedades también pueden dañar el sistema inmune. Por ejemplo, la quimioterapia, la radioterapia, los medicamentos para evitar el rechazo de los trasplantes, y los corticoides cuando se usan a dosis altas y durante mucho tiempo.
¿Cuántas infecciones pueden considerarse normales?
En los primeros años de vida, los niños sanos pueden llegar a tener 6-8 infecciones respiratorias de vías superiores o altas (IRVA). Cada año, hasta 6 episodios al año de otitis media aguda y 2 de gastroenteritis aguda.
La frecuencia de IRVA es mayor en niños que acuden a guarderías o cuando sus hermanos lo hacen.
La duración de las infecciones de vías altas puede llegar a dos semanas. Esto, junto a que muchos de estos cuadros se suceden durante los meses más fríos, puede dar lugar a la impresión de que el niño siempre está enfermo. Además, estas infecciones se deben casi siempre a virus y, por lo tanto, no responden a los antibióticos.
Es por esto (frecuencia, duración y falta de respuesta) que las familias pueden llegar a pensar que esta sucesión de infecciones “normales” en los niños pequeños se podrían deber a un problema en las defensas.
Otra cosa es pensar que algunos síntomas son siempre causados por infecciones. La tos, fiebre, mocos y el dolor no siempre se deben a una infección.
¿Cuándo debo acudir al pediatra?
Lo más probable es que su hijo sea un niño sano, con un sistema inmunológico normal, pero que esté más expuesto a las infecciones por ir a la guardería o al colegio en los primeros años de vida, sobre todo en los meses fríos.
Recomendaciones
Consulte con su pediatra si cree que su hijo tiene más infecciones que los niños de su edad, son más raras o graves de lo habitual, no se recupera bien tras ellas, o afectan a su crecimiento.
Consulte también si se enferma tras administrarle una vacuna o si hay antecedentes en su familia de enfermedades en las defensas.

Dra. Claudia Zárate
Pediatra - Infectóloga Infantil
Reg. Prof.: 9054