
¿Cómo actuar si vuelve a abrirse una herida emocional?
3 Mayo 2021
Padres al día
Las heridas emocionales son los daños que experimentamos a lo largo de nuestra vida y que condicionan nuestra forma de interpretar el mundo y desenvolvernos en él. Prácticamente, todas las personas tenemos alguna herida emocional, pero identificarlas y aceptarlas no es sencillo. Si forma parte de quienes se han atrevido a mirar de frente esos daños y abordarlos, puede que se haya sentido decepcionado al comprobar cómo aquello que creía sanado en realidad no lo está.
Perdonar el daño que nos hicieron nuestros padres, amigos, parejas o compañeros de escuela es complicado. Integrar esas memorias dolorosas y aprender de ellas para crecer es un trabajo duro.
Sin embargo, la sensación de logro y libertad que sobreviene tras realizar el trabajo hace que, sin duda, el esfuerzo merezca la pena. Pero, ¿qué ocurre si, de pronto, esa herida vuelve a doler?, ¿si nos encontramos de nuevo sintiendo ira, miedo o tristeza ante situaciones que creíamos superadas? ¿Qué hacer si nos vemos cayendo otra vez en viejos patrones?
Las técnicas que nos ayudarán a cerrar estas heridas emocionales, son:
1-El autoconocimiento
Conocerse a uno mismo es clave para reconocer lo que nos hace daño. Una vez lo sepamos, podremos buscar soluciones y trabajar para superarlas. Conocernos bien también nos ayudará a reaccionar de cierta forma en determinadas situaciones para que no nos hagan tanto daño. También nos ayuda a ser personas más auténticas.
2-Aceptar que las heridas emocionales forman parte de nosotros
Para poder procesar cualquier situación, debemos aceptarla. Creer que podemos saltarnos este paso porque no podemos permitirnos estar tristes, sentirnos culpables o no saber gestionar una emoción, es contraproducente. No ayuda a sanar las heridas. Por lo tanto, si queremos cerrarlas, primero debemos aceptarlas. Para ello, debemos observarlas, dejar que florezcan y que nuestro cuerpo y mente sigan el proceso natural que necesitan.
3-Tenemos que expresar nuestras heridas
Todas las emociones que sentimos son necesarias, ninguna es mala. Siguiendo con el punto anterior, para que puedan seguir su curso natural, debemos expresarlas.
Una buena técnica para que puedan fluir es darles paso cuando revivimos el momento que nos produce dolor. Lo podemos hacer hablando, paseando o buscar una acción que nos permita expresarnos.
4-Dejar que las cosas fluyan
Muchas veces no podemos seguir con nuestra vida porque no somos capaces de dejarnos llevar. Lo queremos controlar todo y le damos mil vueltas a un mismo tema. Esto nos provoca estrés y ansiedad. Lo mejor que podemos hacer es dejarnos llevar, dejar que las cosas fluyan y sigan su curso natural. Sin intentar controlar nuestro futuro o cambiar el pasado. Pues está fuera de nuestro alcance.
5-Aprender a gestionar las emociones
Gestionar las emociones permite cerrar heridas. Si aprendemos cómo comunicar y utilizar los sentimientos, las podremos cerrar antes. Para hacerlo, debemos aprender de las experiencias pasadas.
6-No dude en pedir ayuda
Puede que sea difícil reconocer que no podemos con todo, pero a veces es necesario que alguien nos ayude a superar ciertas situaciones. Hay profesionales que nos pueden ayudar a gestionar mejor la situación, a reconocer ciertas emociones que no sabíamos que sentíamos. A controlar los momentos de dolor. Nos ayudarán a encontrar lo que no está bien y cómo podemos gestionarlo. No debemos sentirnos mal o fracasados cuando recurramos a un especialista. Significa que somos capaces de reconocer que necesitamos ayuda y que queremos mejorar la situación.
Cerrar una herida emocional no es fácil pero es posible. Hay que ser constante con lo que sentimos y con lo que sienten los demás para mejorar la calidad de vida de nuestro entorno.

Mg. María Teresa Galeano
Psicóloga Clínica - Máster en Terapia Familiar
Reg. Prof.: 865