
Todo sobre: Glaucoma del adulto
1 Marzo 2023
Consultas al doctor
La mayoría de los pacientes no están conscientes de la enfermedad, y en el momento en que se presentan pérdidas de visión por glaucoma, se ha llegado tarde.
El glaucoma es una enfermedad ocular que ocasiona daño al nervio óptico, lo que conduce a la pérdida de la visión.
- Glaucoma de ángulo abierto: es el más frecuente. Es una enfermedad silenciosa.
- Glaucoma de ángulo cerrado: tiene síntomas importantes.
Juntos son la mayor causa de pérdida irreversible de visión en el mundo.
Factores de riesgo
1- La presión intraocular alta: es el factor de riesgo más importante en la pérdida de la visión en todos los tipos de glaucoma. Es el único que se puede modificar en forma médica, quirúrgica o con tratamiento láser. La toma de la presión intraocular se realiza en el consultorio oftalmológico con un equipo especial llamado tonómetro.
El riesgo de ceguera está directamente relacionado con el nivel de la presión intraocular, cuanto más alta es, más rápida es la pérdida del campo visual, siendo la visión central tardíamente afectada, razón por la que no siempre el paciente detecta esta pérdida de visión.
2- Edad: a mayor edad, más probabilidad de tener glaucoma. Por eso se recomienda el control de la presión ocular en forma anual a partir de los 50 años si no tiene antecedentes familiares; si los hay, se recomienda empezar antes.
La severidad de la enfermedad, así como la edad de inicio, están determinados muchas veces por la historia familiar de glaucoma, ya que es una enfermedad hereditaria. Conocer la edad de aparición y la presencia de ciegos en la familia es importante.
3- Diabetes e hipertensión arterial: son elementos que favorecen la aparición de glaucoma o influyen en su gravedad o en su evolución.
LOS SÍNTOMAS DEL GLAUCOMA
En el glaucoma de ángulo abierto no hay síntomas, hay un daño característico del nervio óptico y pérdida de la función visual que empieza en la periferia. La enfermedad es crónica y progresiva. Aunque una presión intraocular elevada es frecuentemente asociada a la enfermedad, no es el único elemento para establecer el diagnóstico.
Los factores de riesgo incluyen:
- Presión intraocular elevada.
- Avanzada edad.
- Historial familiar positivo.
- Origen racial.
- Miopía.
- Córneas delgadas.
- Hipertensión.
- Diabetes.
En el glaucoma de ángulo cerrado, el daño al nervio óptico y la pérdida de visión pueden ocurrir en forma brusca o muy rápida. En el glaucoma agudo por cierre angular, la enfermedad es dolorosa, al punto de necesitar cuidados de emergencia. Muy a menudo la enfermedad se vuelve crónica, progresiva y los síntomas disminuyen por la tolerancia que adquieren los tejidos a los aumentos de presión.
Entre los factores de riesgo se cuentan:
- Origen racial.
- Avanzada edad.
- Sexo femenino.
- Historia familiar positiva.
- Hipermetropía.
- Ciertas características anatómicas.
Se debe dar seguimiento regular a los pacientes expuestos a factores de riesgo para detectar la aparición del glaucoma.
Desde el punto de vista terapéutico, es esencial diferenciar el glaucoma de ángulo abierto del de ángulo cerrado , pues cada uno tiene consideraciones e intervenciones de control y tratamiento específicos. Con el diagnóstico correcto, se tomarán las acciones apropiadas a través de medicamentos, láser o microcirugía. |
Evaluación de diagnóstico
El examen básico y el equipamiento necesarios para diagnosticar y monitorear a los pacientes con glaucoma son los de un consultorio general de oftalmología.
Debe evaluarse: párpados, esclerótica, conjuntiva, espesor de la córnea, presión intraocular, segmento anterior, agudeza visual, error de refracción, pupilas, córnea, iris, cristalino y especialmente el nervio óptico.
Estudios epidemiológicos, ensayos y estudios clínicos han demostrado que un óptimo control de la presión intraocular reduce el riesgo de daño al nervio óptico y hace más lenta la progresión de la enfermedad.
- El nervio óptico: se examina en busca de signos característicos del glaucoma. El grado de daño determinará la gravedad de la enfermedad y la conducta en el tratamiento.
- El polo posterior del fondo del ojo: debe ser evaluado en busca de retinopatía diabética, hipertensiva, degeneración macular y otros desórdenes de la retina.
- La prueba de campo visual: localiza, identifica y muestra la extensión de la lesión en el campo visual. La presencia de daño indica enfermedad moderada a avanzada.
Los controles del campo visual determinan la inestabilidad de la enfermedad y la necesidad de agregar medicación o cambiar la conducta terapéutica. Es importante repetirlos en el tiempo.
La poca importancia que se da a esta enfermedad en salud pública hace que hayan insuficientes profesionales y equipamiento para la detección precoz, llegando muchas veces cuando la visión se ha perdido. Se suma la falta de concientización de la población en hacer chequeos con profesionales adecuados, y la publicidad engañosa de supuestos profesionales no preparados ni habilitados a realizar estos estudios y detectar la enfermedad.
Para prevenir el glaucoma se recomienda el control oftalmológico periódico, con determinación de la visión, la presión intraocular y el fondo del ojo, para evaluar las condiciones del nervio óptico, que puede presentar características propias de esta enfermedad tan grave que lleva a la ceguera. |

Dra. Lucía Meyer de Bataglia
Oftalmóloga Cirujana - Especialista en Glaucoma
Reg. Prof.: 3812
Tel.: (021) 658-3000 / (021) 513-551