
Cómo saber si se tiene la enfermedad hemorroidal
1 setiembre 2022
Consultas al doctor
Las hemorroides son venas que normalmente se encuentran en el interior del ano (hemorroides internas) y en el borde anal (hemorroides externas). Estas se encuentran de manera natural en el cuerpo y proveen un aporte a la continencia fecal, ayudando en el trabajo del esfínter anal interno y externo, que es el músculo de la continencia. No representan una enfermedad siempre y cuando no se manifiesten con síntomas, como sangrado, prolapso, ardor, dolor, picazón, pesadez: donde se convierten en un problema al que llamamos enfermedad hemorroidal.
Enfermedad Hemorroidal
Es una enfermedad que se produce en el 75% de la población, que en algún momento de la vida padecerá síntomas hemorroidales. Se manifiesta en igual proporción en varones y mujeres entre la cuarta y sexta década de la vida. Los síntomas, como describí previamente, se presentan de manera individual, o en ocasiones, se dan 2 a 3 síntomas de manera conjunta, lo que hace que el paciente acuda a la consulta con el clínico o médico de familia en primera instancia, que posteriormente lo remite al coloproctólogo.
Las causas que la producen son multifactoriales:
-Alteraciones defecatorias: deposiciones diarreicas o muy duras.
-Consumo de ciertos alimentos: picantes, exceso de condimentos, alcohol.
-Ciertos trabajos que impliquen sentarse más de 8 horas/día: cajeros, choferes, costureras, oficinistas.
-Problemas venosos hereditarios: enfermedad venosa crónica (varicocele, várices en miembros inferiores, etc.).
-Esfuerzos excesivos ocasionales: estibadores, personas que levantan pesas.
-De manera fisiológica: durante el embarazo (1 de 2 embarazadas, primordialmente en el tercer trimestre).
-Estrés .
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico para el coloproctólogo es sencillo, no se precisa de ningún estudio costoso o complejo para diagnosticar, basta con la inspección médica que consiste en observar la región perianal bajo visión directa, a través de un anoscopio (pequeño instrumental que se introduce bajo anestesia local en el canal anal y nos permite ver el recto inferior y el canal anal), también el tacto rectal es de utilidad para descartar otras lesiones en el interior del canal anal.
¿Cómo se trata?
El tratamiento puede ser con medidas conservadoras higiénico-dietéticas y medicación, hasta requerir cirugías en casos más avanzados.
Las medidas dietéticas son: evitar excesos de condimentos, picantes, comida chatarra, embutidos (sobre todo los muy condimentados o picantes), bebidas alcohólicas, carnes y salsas rojas en gran cantidad.
La higiene: siempre se debe realizar con agua (bidet o duchita); si no se cuenta con ello, las toallitas húmedas son de utilidad, y de última el papel higiénico, siempre debe utilizarse el más suave y de buena calidad, mejor si no contiene perfume.
Las molestias se pueden tratar con medicamentos en pastillas o ungüentos (cremas o geles), que contengan diosmina o hesperidina; también corticoides, pero su uso debe estar direccionado por el especialista. Cuando las heces son muy duras se recetan evacuantes o laxantes suaves para normalizar el pasaje de las heces y que no lastime las venas durante el acto defecatorio.
Si el tratamiento se vuelve prolongado o no hay mejoría, se procede a técnicas de tratamiento mínimamente invasivas como la ligadura con banda elástica, que es un procedimiento que se realiza en el consultorio de manera ambulatoria, con anestesia local, y el paciente va a la casa al terminar. Resuelve el 90% de los sangrados que no remiten con la medicación.

Dr. José María Meza
Médico Cirujano, Coloproctólogo
Reg. Prof.: 9060