
Dormir bien para aprender mejor: La ciencia detrás del descanso infantil
1 Octubre 2024
Padres al día
El sueño juega un papel vital en la consolidación de la memoria y el aprendizaje.
Durante el sueño, el cerebro procesa y almacena la información adquirida durante el día.
Según un estudio publicado en Nature Reviews Neuroscience, el sueño profundo es especialmente importante para la consolidación de la memoria declarativa , que incluye el conocimiento de hechos y eventos.
EFECTOS DEL SUEÑO INSUFICIENTE
- Rendimiento académico: investigaciones de la National Sleep Foundation indican que los niños que no duermen lo suficiente tienden a tener un rendimiento académico inferior. Esto se debe a que la falta de sueño afecta la capacidad de concentración, atención y resolución de problemas.
-Salud emocional:el sueño insuficiente está vinculado a un mayor riesgo de problemas emocionales y de comportamiento, como la ansiedad, la depresión y la irritabilidad, según un estudio de la American Academy of Pediatrics.
-Desarrollo físico: durante el sueño, el cuerpo produce hormonas esenciales para el crecimiento y la reparación celular. La falta de sueño puede interferir con estos procesos, afectando el desarrollo físico y la salud general.
La American Academy of Sleep Medicine recomienda las siguientes horas de sueño por noche: - Niños de 3 a 5 años: 10 a 13 horas - Niños de 6 a 12 años: 9 a 12 horas - Adolescentes de 13 a 18 años: 8 a 10 horas |
ESTRATEGIAS PARA PROMOVER UN BUEN DESCANSO
- Hora fija para dormir y despertar: mantener una rutina regular de sueño, incluso los fines de semana, ayuda a regular el reloj biológico del niño.
- Rituales para dormir:actividades relajantes como leer un libro, tomar un baño tibio o escuchar música suave pueden señalar al cuerpo que es hora de dormir.
- Habitación oscura y silenciosa: asegúrese de que el dormitorio esté oscuro, silencioso y fresco. Cortinas opacas y máquinas de ruido blanco pueden servir.
- Eliminar dispositivos electrónicos: emiten luz azul, que puede interferir con la producción de melatonina, la hormona del sueño. Es recomendable evitar el uso al menos una hora antes de dormir.
- Ejercicio regular: la actividad física durante el día puede ayudar a los niños a dormir mejor por la noche. Evite el ejercicio vigoroso cerca de la hora de dormir.
- Alimentación saludable: una dieta equilibrada y evitar comidas pesadas o bebidas con cafeína antes de acostarse puede mejorar la calidad del sueño.
- Técnicas de relajación: enseñe a sus hijos técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación para ayudarlos a calmarse antes de dormir.
- Comunicación abierta: hable con sus hijos sobre cualquier preocupación o miedo que puedan tener. A veces, simplemente expresar sus preocupaciones puede aliviar la ansiedad y mejorar el sueño.

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171