
Todo sobre donación de órganos en Paraguay
1 Octubre 2024
Consultas al doctor
Cada vida que vuelva a nacer luego de una donación será una nueva victoria, cada sonrisa de una madre que ve a su hijo recuperado lo será también.
El trasplante de órganos es probablemente el mayor avance de la medicina moderna y consiste en el reemplazo de un órgano con falla irreversible, por otro órgano con buena función.
El objetivo final de la donación de órganos es:
- Salvar una vida: corazón, hígado, médula ósea.
- Mejorar la calidad de vida: riñón, córneas, hueso, piel.
La palabra TRASPLANTE se encuentra incompleta si no es asociada a la palabra DONACIÓN, transformándose en DONACIÓN y TRASPLANTE, representando juntas la expresión máxima de la solidaridad dentro de una sociedad.
En la DONACIÓN y TRASPLANTE existen varios protagonistas que participan de una misma historia, unidos como eslabones de una misma cadena:
- El donante.
- El paciente en lista de espera.
- El paciente trasplantado.
Representan tres situaciones diferentes, unidas con un solo fin: LA VIDA.
EL DONANTE
En septiembre de 1992, sucedía lo irreversible; tras una hemorragia cerebral, el Dr. Marco Aurelio Aguayo Rodríguez, de 33 años, se convertía en el primer donante en nuestro país.
Su familia, en medio del dolor, ofrecía un primer regalo de vida y al mismo tiempo enviaba un mensaje silencioso de solidaridad a la sociedad paraguaya.
Séneca, a través de una de sus citas, nos permite recordar y honrar la memoria del Dr. Marco Aguayo: «Cuando el sol se eclipsa para desaparecer, se ve mejor su grandeza» .
EL PACIENTE EN LISTA DE ESPERA
Una niña de 6 años, Anita, fallecía en abril del año 2013, aquejada de una enfermedad cardíaca terminal, estando en lista de espera.
Había repetido el mismo mensaje de solidaridad, durante casi 2 años, a la misma sociedad, que se rehusaba a escuchar.
Sus padres, inconsolables por la pérdida, nos seguían mostrando el camino a seguir, decidiendo donar las córneas de la niña, transformándose así, de paciente en lista de espera a donante, ofreciendo lo que nuestra sociedad le había negado.
EL PACIENTE TRASPLANTADO
Un compatriota aquejado de una enfermedad terminal, no encontrando respuestas en el país, se ve obligado a viajar al extranjero para beneficiarse de un trasplante. Sumándose el desarraigo a lo grave de su estado de salud.
En el año 2019 se promulgo la Ley “Anita”, intentando evitar que compatriotas sigan padeciendo de las insuficiencias de una estructura de salud que no ofrece soluciones adecuadas a problemas tan complejos, teniendo como copartícipes de este proyecto a docentes dedicados al trasplante de la Facultad de Medicina de la UNA, colegas de otras instituciones, pacientes en lista de espera y pacientes trasplantados.
DONANTES VIVOS
Existen también los donantes vivos utilizados más comúnmente para el trasplante de riñón.
Este tipo de donación está solamente permitida para personas mayores de 18 años. Siempre y cuando el receptor sea su pariente consanguíneo o por adopción hasta el cuarto grado, o su cónyuge, o una persona que sin ser su cónyuge conviva con él por no menos de 3 años en forma inmediata, continua e ininterrumpida.
Para los trasplantes de médula ósea, pueden realizarse las donaciones con donantes vivos emparentados y no emparentados.
LA LEY “ANITA” - DECRETO 2162/ 2019
Reglamenta en nuestro país el trasplante de órganos y tejidos anatómicos humanos, pudiendo ser donante toda persona mayor de 18 años con diagnóstico de muerte cerebral, salvo que manifieste su negativa a ser donante durante su vida, en el Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) o las instituciones que estén habilitadas.
En menores de edad con muerte cerebral, la donación será solo en caso de que los padres autoricen.
Se espera que, a partir de esta ley, se generen muchos cambios en la vida de muchos de nuestros conciudadanos aquejados por una enfermedad terminal.
La Ley Anita despierta una pequeña luz de esperanza en los profesionales dedicados al trasplante, desesperados por una realidad que es difícil de entender, donde el día a día nos quiebra un poco más y nos hace interrogarnos si nuestros sueños no son simplemente una quimera, en un país que no merece y, sin embargo, se encuentra asfixiado por los vicios propios del ser humano.
Todo lo que podamos hacer será algún día olvidado y no tiene verdaderamente importancia, lo realmente importante es que para mucha gente habrá un antes y un después de la “Ley Anita”.
La “Ley Anita” nos recuerda que como partes integrantes de una sociedad, tenemos derechos, pero al mismo tiempo obligaciones.
Debemos de tomar un minuto de nuestro tiempo, discutir en familia y tomar una decisión: ser donantes o no, y comunicarlo a nuestra familia o inscribirnos en la lista nacional de donantes o no donantes.
La citada ley, reglamenta no solamente la donación, sino también el trasplante, demostrando que aislada la donación, no tiene significado.
Los profesionales de la salud dedicados a la donación y al trasplante: somos simplemente actores secundarios, intermediarios privilegiados de esta historia de máxima expresión de amor y solidaridad entre dos seres humanos, dos familias, dentro de una sociedad. Donde una persona ofrece a otra, sin conocerla y sin pedir nada a cambio, la posibilidad de seguir viviendo.
A pesar de la Ley “Anita”, el Paraguay se encuentra en el penúltimo lugar en cuanto al número de donantes de órganos en Sudamérica , según datos de la Organización Panamericana de la Salud, 2023.
Paraguay: 1.5 donantes por millón de habitantes, muy lejos del Uruguay con 16.9 por millón de habitantes (¹). |
El resultado directo de esta penuria de donantes es el fallecimiento de pacientes en lista de espera. La única solución posible a esta problemática es la implementación de programas de educación de salud pública y en instituciones educativas.
Como ciudadanos de una sociedad que se quiere solidaria, debemos decidir si deseamos ser protagonistas de nuestra historia, o ser simplemente observadores y críticos al costado del camino.
Y si todos fuéramos “Anita”...
¹. Organ Donation and Transplants - PAHO/WHO | Pan American Health Organization (PAHO), 2023

Prof. Dr. Nelson Arellano
Cirujano de Hígado, Vías Biliares y Páncreas
Reg. Prof. 3850
Jefe de Unidad de Trasplante Hepático - Hospital de Clínicas - Facultad de Ciencias Médicas - UNA