
Estilo de vida saludable: ¿Está dispuesto al cambio?
1 Mayo 2024
Nutrición Inteligente
Plantearse metas reales y encaminadas a un estilo de vida saludable, es un proceso que puede hacer con ayuda de un profesional o recordando su historial, ya sea de mediciones antropométricas idealmente o de peso, pero sin aferrarse a ese número, porque el cuerpo cambia.
Lo importante es plantearse un objetivo REAL y alcanzable en plazo, evitando pretender bajar 10 kilos en un mes, por dar un ejemplo.
Evitar perseguir estereotipos:
La mirada debe ser para adentro, si le resultan agradables las curvas, ¡perfecto! mantenerlas es una elección, mientras estén con los parámetros de salud en regla.
Por otro lado, esto no sería un simple conformarse, sino que se puede buscar la mejor versión, pero dentro de lo alcanzable.
Y lo más importante, compararse con uno mismo pero considerando el contexto y tiempo biológico, esto no quiere decir que un adulto mayor no pueda mejorar, claro que sí puede, pero con metas reales y alcanzables.
Enfocarse:
Cuando se tiene un plan de acción, y el pensamiento enfocado en las acciones que nos acercarán al objetivo, estamos en el camino correcto.
Cuidado con las promesas mágicas. No hay secretos, todo cambio que decida hacer se construye paso a paso, no hay nada mágico ni llevadero si no hablamos de hábitos saludables y compromiso.
CONSEJOS PARA TENER UN PLAN DE ACCIÓN
- Escribir las metas:para identificar e inclusive priorizar si una es más importante que otra, a veces no se puede hacer todo junto.
- Anotar su hoja de ruta: puede ser su plan de alimentación guiado por el profesional o una planilla donde ordena sus alimentos, horarios, etc.
- Medir logros y progresos: hay varios parámetros importantes a considerar; más nivel de energía, menos ansiedad, cambios en alguna foto luego de un tiempo, todo suma para medir progresos. No obsesionarse con la balanza, eso no diferencia si lo que modificó es grasa, músculo o agua.
- Organizar los tiempos: muchas veces, aparentemente, no tenemos tiempo, pero cuando se organiza y prioriza va a poder crear el tiempo.
- Crear un ambiente seguro: sacar de la heladera todo lo que está de más y no suma al proceso, y si comparte con otras personas, use recipientes para lo que no debe estar muy a mano, dialogue con su familia, amigos, compañeros de trabajo y sea claro/a y firme.
- Comenzar poco a poco:¿le cuesta tomar agua? No se exija de golpe con 3 a 4 litros, empiece sumando semanalmente de a 2 a 3 vasos extra por día. ¿Le cuesta entrenar? Ponga una alarma como recordatorio o iniciar en un gimnasio con una rutina sencilla para generar el hábito.
- Aprovechar la motivación: cuando decidió hacerlo puede que sienta una gran motivación, es momento de aprovecharlo, y si no está motivado/a busque el porqué y para qué valdría el cambio, y conviértalo en su motivación. Cuando la motivación baja, recuerde el compromiso.
- Disfrutar del proceso: no se sobreexija, tampoco se quede, encontrar qué le gusta en este cambio saludable es fundamental para disfrutar. Puede estar acompañado de pequeñas recompensas, ejemplo: un termo nuevo de agua, una ropa deportiva nueva o, lo más importante, reconocer los cambios que va logrando.
Y lo más importante, preguntarse: ¿está dispuesto/a al cambio?

Lic. María José Gamarra
Licenciada en Nutrición, Especialista en Obesidad y Nutrición Deportiva
Reg. Prof.: 1073