
10 reglas de oro para la salud y para el control de peso
1 Marzo 2024
Nutrición Inteligente
1.Tener una rutina y planificación:ayuda al orden y a evitar imprevistos. Se aplica a la alimentación, una planificación ayuda a mejores compras evitando gastos innecesarios y reduce el consumo de comidas rápidas y ultraprocesadas.
2.Tener días de descanso:no implica que sea un día de sedentarismo, de igual manera moverse. En cuanto a la alimentación, se aplica de forma individual; se sabe que mucha rigidez puede agotar y por eso puede planificarse un descanso.
3.Contacto con la naturaleza:existe evidencia científica que confirma los beneficios para el control de estrés.
4.Exposición a la luz solar en baños de sol:beneficios para activar a la vitamina D y mejora el ánimo.
5.Dormir con calidad y cantidad de horas ideales:la calidad del sueño y el ritmo circadiano tienen una relación directa con el metabolismo. Quien duerme poco o desordenadamente, tiene el cuerpo estresado, las glándulas suprarrenales producen más colesterol y a nivel crónico reduce el metabolismo, aumenta el peso e inflama.
Con ello se produce el compromiso de la corteza prefrontal del cerebro que está disminuida en capacidad, y por lo general, conlleva la toma de malas decisiones en elecciones alimenticias y búsqueda de alimentos altamente energéticos para tratar de compensar el cansancio.
6.Incluir frutas y verduras en la alimentación:aportan fibras y antioxidantes, volumen, saciedad y son la medicina natural preventiva. Se sugiere más cantidad de vegetales en proporción a las frutas, que aportan más energía.
7.Romper ayuno con alimentos fuente de proteínas, grasas y fibra:ayuda a mantener controlada a la glucosa en sangre (glucemia), y gracias a ello, evitar sobreestimular a la insulina (hormona anabólica que capta la glucosa de la sangre y la lleva a las células); al no utilizar la glucosa como energía, hay incremento de grasa corporal, inflamación y oxidación.
8.Reducir los ultraprocesados:aportan sustancias no nutritivas, inflaman, pueden producir cáncer y desordenan la percepción del sabor natural de los alimentos, generando adicción e inflamación.
9. Moverse más: aumenta el metabolismo y la longevidad; aumenta el gasto energético. El cuerpo fue diseñado para moverse.
10.Sonreír más, controlar el estrés:existe una relación directa y estrecha entre el intestino y el cerebro; si nos alimentamos mejor, el intestino tiene mayor capacidad de producción de serotonina, la hormona del bienestar.
Si nos alimentamos mal, ocurre lo contrario y hay mayor riesgo de depresión.

Lic. María José Gamarra
Licenciada en Nutrición, Especialista en Obesidad y Nutrición Deportiva
Reg. Prof.: 1073