
Diciembre: Mes de reflexión y de propósitos para todas
1 diciembre 2022
Padres al día
“Diciembre, tarde, calor” , así empieza la poesía de Baldomero Fernández. Diciembre es un mes que trae además del calor, replanteamientos, promesas y esperanzas.
Tener el equilibrio justo para administrar toda esa "tormenta de verano" y de deseos por cumplir, requiere de un equilibrio emocional importante, el cual a veces con los cambios hormonales que experimentan las mujeres, entra en una verdadera tormenta de calores, hormonas alocadas y demandas tanto internas como externas difíciles de administrar.
Todas sabemos que la menopausia produce una inestabilidad tanto física como emocional, pero parece agravarse en diciembre ante la inmensa presión que sentimos, no solo por la exigencia social de vernos bien, cumplir con los compromisos, las compras etc., sino también por las preguntas que nos plateamos ante la culminación del año, y no todas hemos encontrado el tiempo para descubrir las posibles respuestas a una especial pregunta clave: ¿Qué haré en el año que inicia para estar y sentirme mejor?
Joaquín Mateu, doctor en Psicología Clínica y de la Salud, y docente de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, nos presenta su decálogo de propósitos y recomendaciones para el año nuevo, les comparto para ir tomando nota ¡y ponernos en marcha!
10 ideas a tener en cuenta de cara a mejorar (y cumplir) sus propósitos
1. No es que haya que esperar a fin de año para hacer una revisión o un cambio de nuestra vida, pero sí es cierto que, para algunas personas, el fin de un ciclo (un año) conlleva cierto valor simbólico de calado emocional que les hace reflexionar sobre su pasado. Aproveche el momento y mire un poco hacia atrás. ¿Qué es aquello que le gustaría cambiar sí o sí?
2. Existe un espacio (a veces un abismo) entre lo que queremos hacer y lo que realmente hacemos. Tener proyecciones para el año entrante ayuda a calmar nuestra mente, ya que pensamos con entusiasmo y positividad que podremos conseguirlo. De esta forma, nuestras disonancias cognitivas se relajan, esto es: nuestras contradicciones (naturales) entre lo que consideramos adecuado y lo que realmente hacemos en el día a día.
3. Pensar en grandes logros puede estar bien, pero mucho mejor si los vamos descomponiendo en partes más pequeñas que nos acerquen poco a poco a esa gran finalidad. Los objetivos grandes requieren mucho tiempo y esfuerzo, y corremos el riesgo de agotarnos antes de llegar al final del camino. Mantener la motivación es clave para cumplir nuestros propósitos.
4. Seamos flexibles: la mayor parte de los cambios de hábitos requieren un esfuerzo al que no estamos acostumbrados, cosa que nos puede generar cierto estrés. Para evitarlo, haga cambios poco a poco en sus rutinas cotidianas y tenga en cuenta que se irá adaptando. Van a llegar tentaciones que le pedirán que ceda ante la costumbre, pero si se mantiene fuerte, podrá conseguirlo.
5. Mire a su interior. Sólo podrá conseguir lo que realmente desea y es personalmente significativo para usted. Lo que digan o impongan los demás no debería ser uno de sus alicientes para el cambio. Busque lo que realmente le llena y le motiva a usted. Debemos dedicarnos tiempo a nosotros mismos para saber si los cimientos sobre los que se construye nuestra vida son saludables o no.
6. Para que un propósito llegue a cumplirse hay que pasar de las ideas a los hechos y palabras. Si no hay acción no hay cambio; de nada sirve quedarse esperando que la situación cambie. Hay que ser proactivos y llevar lo cognitivo a lo conductual. Propicie el entorno adecuado para que le sea más fácil y resista a las circunstancias externas que puedan surgir, incluyendo la vocecita de su cabeza que prefiere quedarse en su zona de confort.
7. El cambio es mucho más probable cuando la motivación que subyace a él es interna. La aprobación de los demás o un incentivo externo puede ser un disparador puntual de motivación, pero el verdadero motor ha de salir de uno mismo. En este sentido, se suele hablar de «profecía autocumplida»: cuando confiamos de verdad en que podemos hacer algo que va a mejorar de forma relevante nuestra vida, nuestras acciones irán encaminadas a que se cumpla.
8. La vida no es un camino en línea recta: tiene subidas y bajadas, aciertos y equivocaciones. Tener una actitud comprensiva y paciente siempre ayudará a aceptar lo que podemos y lo que no podemos hacer. Lo que hemos conseguido y lo que está por cumplir, sin castigarse o culparse si no se ha conseguido. Como seres humanos, erramos. Ser muy disciplinados nos puede generar frustración y lesionar nuestra autoimagen. Reconocer nuestras imperfecciones nos ayudará a crecer personalmente y seguir el camino, aunque a veces nos salgamos.
9. Si se ve más pesimista de lo normal o no tiene muchas ganas de hacer nada, quizás debería plantearse consultar a un profesional. Para mucha gente, pedir ayuda no es fácil, pero a todos nos viene bien hablar de nuestros miedos y temores, y tener una perspectiva nueva que nos permita superarlos y vivir en plenitud.
10. Lo único constante en la vida es el cambio. Y no importa la edad o el momento que vivamos, una vida diferente y más feliz siempre es posible. Podemos cambiar de forma profunda y sustancial, si es lo que queremos.

Lic. Cynthia Ríos Tonina
Psicóloga - Psicoterapeuta
Reg. Prof.: 3394