
El destete nocturno
1 Febrero 2023
Consultas al doctor
La asociación entre la succión (la teta) y el sueño es algo muy potente en los bebés. Para ellos, la teta sirve para mucho más que comer; conciliar el sueño con ella es ideal. La succión produce placer, relajación, bienestar, y de esta manera, concilian el sueño con rapidez y eficacia.
A medida que crecen y por diferentes causas, las madres podemos sentir la necesidad u obligación de destetarlos por la noche.
Habitualmente, se suele retirar primero la toma de la mañana, ya sea no estando en la cama cuando el bebé despierta u ofreciendo el biberón antes de que despierte demasiado. Y por último, la toma de ir a dormir, que acostumbra ser un poco más complicada para todos.
¿Por qué es importante la edad del bebé?
A medida que los bebés crecen, aumentan sus capacidades cognitivas y podremos hablar y razonar con ellos. Este momento en el que podemos empezar a ‘pactar’ va a empezar, dependiendo de la maduración del bebé, entre los dos años y medio y los tres. Antes es imposible que intentemos ofrecer argumentos al bebé o explicarle por qué le queremos destetar, no lo puede entender. Por tanto, a ciertas edades solo nos queda negar el pecho y acompañar al bebé en el proceso.
Mi bebé tiene menos de un año, ¿qué hago para destetar de noche?
No tenemos más opción que no darle el pecho y ofrecerle leche materna extraída en la mamadera por la noche o agua. A esta edad ya no mama de noche por hambre, sino por sentir que está cerca suyo. Suele ser más fácil mantener la primera y última toma (la primera de la mañana y la de acostar al bebé), de poder ser, fuera de la cama. En el resto de tomas nocturnas no queda otra opción que negar el pecho al bebé cuando lo pida. Es muy posible que su bebé se enfade mucho, llore o, si se acerca al año, pida teta a gritos.
No es un proceso fácil para ellos y va a requerir que:
-Se ponga en sus zapatos: Le está negando algo que le ha dado hasta ahora y no puede entender qué pasa. Sus reacciones van a ser muy emocionales y va a intentar que le dé el pecho de todas las maneras. Ninguna quiere que su bebé lo pase mal y llore, pero no podemos decir que vaya a ser un proceso en el que no se va a verter ni una lágrima. Debe estar preparada para ello.
-Prepare recursos: ¿Qué le puede ofrecer a su bebé a cambio de la teta? Quizá no lo parezca, pero también es un punto muy complicado, ¿qué hay mejor que la teta, y más de noche? Hay que preparar recursos como agua, biberón (dependiendo de la edad del bebé), música. Cuanto más pequeño es el bebé, más complicado será que acepte otras cosas; solo queda ofrecer leche materna extraída (en lo posible hasta el año de vida, luego podrá dar leche entera de vaca) en biberón.
-Cuente con ayuda, siempre es mejor: De la misma manera que al iniciar la lactancia, necesitamos ayuda. Si cuenta con la implicación de su pareja, es muy importante. Caso contrario, puede pedir ayuda a algún familiar o amiga que conozca bien al bebé, y que el bebé también conozca.
-Se arme de paciencia: En todos los destetes es muy fácil que por cualquier acontecimiento demos algún paso atrás en el proceso; por lo tanto, tenemos que saber que esto puede pasar y armarnos de paciencia. Es posible que de buenas a primeras el bebé no acepte el biberón o que ni siquiera sepa qué hacer con él. Ofrézcaselo cuando no tenga mucha hambre ni demasiado sueño, deje que explore la tetina y pruebe diversas hasta dar con la adecuda A veces, es más fácil que lo acepten si se lo da otra persona, pero si quiere, por supuesto, puede hacerlo usted. Cuando el bebé despierte por la noche, usted o su pareja pueden ofrecer el biberón y algo más a cambio (besos, abrazos, mecerlo, pasear) hasta que aprenda a conciliar el sueño.
¿Le damos chupete?
Si nunca lo ha usado, puede tener las mismas dificultades que al aceptar el biberón. Está claro que los bebés necesitan succionar mucho y el rato de alimentación o de pecho que pueda recibir puede ser insuficiente. A nivel odontológico, la recomendación sería elegir un chupete lo más estrecho posible en la zona de la encía y regular en ambas caras. Pero es mejor evitarlo. Luego será más difícil retirarlo.
¿Va a llorar mucho?
No podemos evitar que en el destete llore o le cueste aceptar la transición. Acompañar estos llantos es esencial para que el bebé sienta que le sigue queriendo.
Si es posible, intente que sea su pareja quien acueste al bebé y le ayude a conciliar el sueño nocturno, para eliminar la última toma. Es un proceso gradual que requiere mucha paciencia. Para algunos la transición puede ser más fácil que para otros.
En el destete, al igual que en la lactancia, se necesita ayuda e información

Dra. Mirtha Talavera
Médica Pediatra - Neonatóloga - Consultora Internacional en Lactancia Materna (IBCLC)
Reg. Prof.: 6168