
Manejo de las conductas desafiantes en niños pequeños
1 Julio 2024
Padres al día
El desafío en el comportamiento de los niños pequeños es una etapa normal del desarrollo. La psicología infantil ofrece valiosas investigaciones que respaldan enfoques prácticos para manejar estas situaciones.
Enfoque en el desarrollo cerebral:
Estudios neurocientíficos destacan que los niños pequeños están en proceso de desarrollo de su corteza prefrontal, la región cerebral responsable del autocontrol y la regulación emocional. Se deben tener expectativas realistas de su capacidad para controlarse y manejar sus emociones.
Práctica del apego seguro:
Dedique tiempo a fortalecer el vínculo con contacto físico, atención plena y sensibilidad a las necesidades emocionales de su hijo.
Estrategias de disciplina positiva:
La investigación respalda su eficacia. Se centra en enseñar habilidades de autorregulación y resolución de problemas en lugar de simplemente castigar el comportamiento no deseado. Utilice técnicas como el refuerzo positivo, el modelado de comportamiento y la redirección.
Manejo efectivo del estrés:
La investigación muestra que estrategias como la respiración profunda, la relajación muscular y la atención plena pueden reducir el estrés y mejorar la capacidad de manejo emocional.
Importancia del juego:
Estudios demuestran que el juego imaginativo puede ayudar a los niños a expresar y procesar emociones, desarrollar habilidades de resolución de problemas y empatía.
RECOMENDACIONES:
- Practicar la paciencia: El desarrollo de los niños es gradual y necesitan tiempo para aprender y mejorar su comportamiento.
- Fomentar la comunicación: Un diálogo abierto y respetuoso puede ayudar a comprender las causas de su comportamiento y encontrar soluciones juntos.
- Crear rutinas predecibles: Los pequeños se sienten más seguros cuando saben qué esperar. Establecer rutinas para las actividades puede reducir las conductas desafiantes.
- Ofrecer opciones limitadas: Dar a su hijo opciones dentro de ciertos límites puede ayudarles a sentirse más empoderados y reducir las luchas de poder. Por ejemplo, en lugar de preguntar: "¿Qué quieres comer?", decir "¿Prefieres manzanas o banana?".
- Buscar momentos de conexión: Dedique tiempo a conectarse emocionalmente con su hijo todos los días, a través del juego, la lectura o simplemente hablando.
- Reconocer y validar las emociones: Ayude a su hijo a identificar y expresar sus emociones de manera saludable. Valide sus sentimientos y ofrézcale apoyo emocional para que se sienta escuchado y comprendido.
- Enseñar habilidades de resolución de problemas:Enseñar esto a su hijo puede ayudarle a manejar mejor las situaciones desafiantes.
- Cuidar de usted mismo: Es fundamental para ser un buen cuidador. Busque tiempo para descansar, relajarse y buscar apoyo cuando lo necesite.
Estas estrategias no pretenden reemplazar el tratamiento psicológico profesional en caso de que sea necesario. Con el apoyo adecuado, usted y su hijo pueden superar los desafíos juntos y fortalecer aún más el vínculo.

Lic. Laura Romero
Psicóloga y Estimuladora Temprana
Reg. Prof.: 9171