
Dermatitis atópica o eccema atópico
1 Diciembre 2022
Consultas al doctor
La dermatitis atópica (DA) o el eccema atópico es una enfermedad que afecta del 5 al 20% de los niños en el mundo entero, pudiendo afectar a adultos también. Generalmente, se inicia en la infancia temprana y hasta el 80% puede llegar a superarla no llegando a la edad adulta, aunque también puede ser de inicio en la adultez.
¿Qué síntomas presenta?
Se caracteriza por la presencia de lesiones cutáneas en localizaciones muy características de forma simétrica que varían acorde a la edad de presentación:
-En lactantes (bebés y niños menores de 2 años): las lesiones comprometen los brazos y las piernas, las mejillas o el cuero cabelludo (el área del pañal habitualmente no es afectada).
-En niños mayores y adultos: se presenta a menudo en la región del cuello, flexuras de codos y rodillas.
-En adultos: la cara, los antebrazos, las muñecas y las manos pueden verse afectados.
La DA se manifiesta con picazón intensa de la piel (también llamado prurito cutáneo), tiene un carácter crónico recidivante, y generalmente, se encuentra una historia personal o familiar de atopia o alergia. Al decir que es crónica nos referimos a que puede durar años, contando con periodos libres de síntomas o pocos síntomas alternados con periodos de agudización o empeoramiento de las lesiones
Hoy en día sabemos que en la dermatitis atópica se producen defectos de barrera cutánea y una desregulación inmunológica.
¿Cómo está afectada la función de barrera de la piel en el paciente con eccema atópico?
La piel cumple varias funciones: limita la pérdida de agua, evita la exposición directa a alérgenos, protege de la luz ultravioleta (UV), impide el ingreso de microorganismos, evitando las infecciones. En los pacientes con DA, hay alteraciones en las capas superficiales de la piel, hay fallos en las uniones entre las células, déficit de los factores humectantes naturales de la piel, alteraciones que pueden venir definidas genéticamente, como alteración en el gen de la filagrina. Esto, sumado al prurito que lleva al rascado, empeora aún más la función de barrera o protección de la piel. Esta afectación de la función de barrera cutánea expone a las células del sistema inmune a los alérgenos a través de la piel, pudiendo producirse sensibilizaciones a los mismos y la exposición a irritantes, iniciando una desregulación inmunológica que lleva a la liberación de sustancias o mediadores que inician el proceso de inflamación cutánea característica de la enfermedad, que generalmente es de tipo H2 o alérgica, y una respuesta deficiente del sistema inmunológico.
La dermatitis atópica requiere una terapia que incluya varios aspectos:
-Hidratación cutánea agresiva tratando de restaurar la función de barrera.
-Medicación antiinflamatoria por la desregulación inmunológica.
-Medidas antimicrobianas.
-Eliminación de precipitantes.
-Terapia antiprurítica.
Qué recordar acerca de la dermatitis atópica
-Es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel que se presenta en brotes.
-Se presenta más en niños, pero también puede presentarse en adultos.
-No existe un test específico de diagnóstico para la dermatitis atópica, el diagnóstico es clínico.
-Puede ser empeorado con irritantes, calor, estrés, alérgenos, alimentos, tejidos sintéticos.

Prof. Dra. Perla Alcaraz
Médico especialista en Alergia, Asma e Inmunología Clínica
Reg. Prof. 7124