
Depresión: ¿Cómo podemos ayudar?
1 Abril 2022
Padres al día
“Anímate, alégrate, disfruta lo que tienes", "tienes demasiado para ser feliz, no te dejes abatir por tan poca cosa", etc. Estas son algunas de las expresiones que solemos decir a alguien con depresión, luego de fallidos intentos por hacerle sonreír o sentirse bien. Intentamos, una y otra vez levantarle el ánimo y no lo conseguimos; al contrario, lo vemos peor, y con ello tendemos a cansarnos y frustrarnos tras poner todo nuestro empeño en ayudar y no conseguir nada.
La persona que sufre depresión, siente tristeza e incertidumbre ante el futuro; puede sentir ansiedad, irritabilidad, desesperanza, incluso vacío y dolor. Se siente agotada y cualquier tarea se vuelve complicada. Cuando está frente a su dolor o tristeza, hasta puede pensar que no acabará nunca.
Uno de los intentos de solución de la persona deprimida es la renuncia:
-Renuncia a sus actividades cotidianas, a una o varias.
-Deja de hacer lo que antes hacía.
-Deja de frecuentar las personas que antes veía.
-Pierde el interés.
Y esta renuncia cotidiana, va agravando lentamente su situación. Pero como dice el título, hablemos de cómo el entorno de la persona puede ayudar.
Cómo podemos ayudar
En la Terapia Breve Estratégica hablamos de los intentos de solución de los familiares que, generalmente, con las mejores intenciones traen las peores consecuencias.
Como comentábamos al inicio de este artículo, cuando insistimos en hacer “sentir bien” a la persona deprimida, conseguimos todo lo contrario, ya que la misma se siente incomprendida y esto le produce más depresión y sentimiento de soledad, ya que desde su punto de vista nadie ve su dolor, nadie le entiende.
Para poder ayudar, antes que nada debemos aprender a diferenciar la tristeza de la depresión.
La persona deprimida se caracteriza fundamentalmente por tres rasgos:
- Pérdida de la atención y la capacidad de interesarse o disfrutar de las cosas.
- Disminución de su vitalidad, mostrando un cansancio exagerado, trastornos del sueño, del apetito, de la sexualidad o de otras funciones corporales.
- Visión negativa de sí mismo, de los demás y del futuro. Se subestima, cree que los otros le interponen obstáculos insalvables y piensa que las cosas nunca mejorarán.
Si quiere ayudar a alguien puede seguir los siguientes consejos:
- Valide sus sentimientos: Hágale saber que tiene el derecho de sentirse así, que tiene que tomarse el tiempo para sentirse triste, que puede llorar, gritar o hablar si así lo siente. O quedarse callado. Hacerlo sentir comprendido, que no lo juzga, y que acepta sus sentimientos.
- Proponerle actividades: Cualquier cosa mínima que pueda desviar su atención, nada que implique mucho movimiento o esfuerzo. No importa si no las acaba del todo, si no consigue desempeñarlas o disfrutarlas como antes, lo esencial es que se ponga en marcha y vuelva a sentirse útil, activo y capaz de alguna manera.
- Felicite cualquier logro, por pequeño que sea: Palabras de elogio en su situación le harán sentir bien.
En resumen, cuando tenemos cerca a una persona con depresión, lo importante es validar sus sentimientos, acompañar, escuchar y empatizar. Puede resultar la mejor “muleta” que puede ofrecer a alguien que ha perdido las fuerzas para seguir adelante. |

Lic. Valeria Fernández
Psicóloga - Máster en Terapia Breve Estratégica
Reg. Prof.: 2468