
Déficit de atención e hiperactividad y su relación con la salud bucal
4 Noviembre 2021
Consultas al doctor
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), es una patología de alta prevalencia dentro del desarrollo neurológico del niño, caracterizado básicamente porque el paciente presenta una atención lábil y dispersa, impulsividad e inquietud motriz exagerada para su edad.
Los niños que tienen un sueño inquieto y con varios despertares, barullos semejantes a ronquidos, o bruxismo; posiblemente poseen respiración dificultosa, generalmente, respiración bucal con babeos en la almohada y jadeos, movimientos involuntarios; y hasta pesadillas y caídas de la cama.
El TDAH, término descrito desde 1970 por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), se define como un trastorno psicopatológico con una base biológica, que aparece a edades inferiores a los 7 años de edad y que se caracteriza por tres elementos:
- El déficit de atención.
- La conducta hiperactiva.
- La impulsividad.
Rasgos clínicos según la edad
*Desde el nacimiento a 5 años:
- Alto nivel de actividad, búsqueda de la atención, rabietas y dificultad para jugar solo.
- Desarrollo motor precoz, niños inquietos y "trepadores", con curiosidad insaciable.
- Mayor frecuencia de accidentes, heridas e intoxicaciones.
- Impacientes, insistentes y muy demandantes.
- No suelen seguir las normas, molestan e interrumpen a sus compañeros.
- Poca persistencia en el juego.
6 a 12 años:
- Excesiva actividad motora en clase ante la exigencia de estar sentados, pero normal en el recreo.
- Impulsividad, responden sin "escuchar", contestan por escrito sin "leer" el enunciado.
- Interrumpen la actividad y los juegos ajenos.
- Tareas escolares incompletas, no organizadas, sin hábitos de estudio y olvidos de material.
- Dificultad para el esfuerzo mental y fácil distracción por interferencias.
- Problemas de cálculo, lectura, escritura y, en general, del aprendizaje.
Adolescencia:
- Suele disminuir la hiperactividad.
- Sensación interna de "inquietud".
- Siguen los problemas de inatención e impulsividad.
- Desgaste, desmoralización y frecuentes trastornos del ánimo: hiperactivos, hipoactivos.
- Problemas de conducta.
- Relación conflictiva con los adultos.
- Posibilidad de abuso de sustancias tóxicas y actividad sexual precoz y de riesgo.
- Posibilidad de abandono de los estudios.
Consecuencias en la salud bucal
Estas alteraciones no tienen nada de manifestaciones bucales particulares, sin embargo, la experiencia en la práctica ha sugerido que los niños con TDAH tienden a tener un índice mayor de dientes cariados, perdidos y obturados, en comparación a los niños sin esta condición. Esto debido a la pobre habilidad y motivación para realizar una buena higiene bucal, además, los padres de estos niños gustan de premiar las conductas positivas con regalos cariogénicos como las golosinas, lo que hace que esta población de niños sea un grupo de mayor riesgo a poseer caries dentales, bruxismos y eventuales accidentes con la consecuente fractura dentaria.
Tratamiento
El tratamiento es multidisciplinario, en el cual intervienen padres de familia, educadores y profesionales médicos de diversas áreas.

Dra. Rossana Rossi
Odontólogo Cirujano, Especialista en Odontología Pediátrica y Salud Comunitaria
Reg. Prof.: 1666