
Cuidando al adulto mayor: Cambios en la estructura de la casa
1 Setiembre 2021
Consultas al doctor
Ampliando el tema abordado en las últimas dos ediciones, en este artículo hablaremos sobre los cambios que se deben realizar en la casa para otorgar seguridad y bienestar al adulto mayor. |
Uno de los aspectos más importantes relacionados con el cuidado del adulto mayor disfuncional o dependiente es la adecuación del hogar a las exigencias de la vejez. Es por ello que debe ser prioritario establecer un entorno adecuado para la seguridad, desenvolvimiento y recreación de nuestro adulto mayor.
La adaptación del entorno debe partir de tres aspectos fundamentales: comodidad, seguridad y movilidad. Es importante no pasar por alto que estas adaptaciones en el hogar respetarán las necesidades individuales del adulto mayor, teniendo en cuenta aspectos funcionales, sanitarios y de seguridad. Si llevamos a cabo con éxito todo lo anterior, estaremos asegurando una mejora en la autoestima, la dignidad y la independencia del adulto mayor.
Las modificaciones en las distintas habitaciones de la casa deben hacerse de acuerdo con la situación de cada adulto mayor, ya que estas pueden variar considerablemente en cada caso. No obstante, en general:
-Simplificaremos el ambiente al máximo para proteger al adulto mayor.
-Cuanto menos muebles haya, mejor.
-Eliminaremos muebles inestables y esquinas con los que el paciente pueda tropezar y lastimarse.
-Evitaremos alfombras sueltas (especialmente las abultadas) y pisos encerados o resbalosos.
-El desplazamiento libre del adulto mayor en las diferentes habitaciones de la casa le proporcionará movilidad y evitará accidentes.
-Eliminaremos cables sueltos y artículos varios en el suelo.
-En lo posible reemplazar gradas por rampas.
Modificaciones del hogar de acuerdo a los lugares
Entrada:
-Que esté habilitada para usuarios en silla de ruedas (deberá contar con rampas o ascensores y puertas anchas).
-Los pasillos largos y las escaleras deben tener pasamanos en ambos lados.
-Buena iluminación e instalación eléctrica perfectamente distribuida (los interruptores situados de tal modo que el espacio oscuro pueda iluminarse antes de entrar).
-Los pisos lisos, nivelados y en buen estado para transitar sin dificultad (no deben contar con superficies resbaladizas: las superficies más seguras son las baldosas sin esmaltar, las de vinilo y las de madera sin pulir. Tampoco deben haber baldosas sueltas).
La sala debe contar con:
-Mínimo, un sillón cómodo y poco profundo, de poca altura para que los pies no queden colgando; con asientos y respaldos firmes, así como apoya-brazos largos.
-Gimnasio y sala de terapia ocupacional.
-Usar colores contrastantes y cálidos con el fin de diferenciar los objetos dentro del espacio.
En el comedor debemos encontrar:
-Sillas livianas, seguras y estables.
-No deben haber bordes filosos ni salientes puntiagudas en las que se pueda atorar la ropa o que incluso sean capaces de lastimar.
-La altura ideal de la mesa varía entre los 70 y 80 centímetros.
-Las patas deben ser rectas y sin sobresalir de la tabla.
-Las mesas deben constar de cuatro patas y no de una sola central (esto es especialmente importante en caso de que se apoye en el borde de la mesa y para que esta aguante).
El dormitorio:
-Decorar con objetos del agrado del adulto mayor (y no de los familiares): fotos, libros, pinturas, objetos personales, etc.
-Timbre al alcance de la cama para que lo pueda accionar con facilidad, en caso de ser necesario.
-La cama debe ser cómoda, de fácil entrada y salida; que sea fácil de arreglarla y alejada de la pared.
-De preferencia deben usarse camas articuladas y de baja estatura por fines de comodidad (y de seguridad, especialmente cuando la dependencia aumenta).
El baño:
A medida que el deterioro avanza, el adulto mayor puede presentar torpeza y confusión en el camino al baño; a veces, es posible que se presente la necesidad de ayuda, pero le da vergüenza pedirla; en otras ocasiones, puede suceder que no encuentra el baño a tiempo, de modo que él no sabe qué hacer; puede aparecer dificultad para usar el equipo, como la ducha, el lavabo, y cuesta trabajo llevar a cabo todos los mecanismos de rutina que son necesarios en el cuarto de baño, como bañarse, lavarse, y el debido uso del inodoro. El lugar donde ocurre la mayor cantidad de caídas de adultos mayores es el baño.
Las siguientes medidas pueden ser de utilidad según sean las necesidades particulares de cada adulto mayor:
-Asegurarse de que el adulto mayor use ropa fácil de quitar, por ejemplo, pantalones con elástico en la cintura en vez de botones, broches o cremalleras; preferentemente, juegos de dos piezas, como la ropa deportiva.
-La puerta del baño y de la ducha se deben poder abrir desde afuera en todo momento. Evitar que pueda quedarse encerrado dentro.
-La puerta del baño debe tener un ancho de 80 centímetros como mínimo para posibilitar la entrada de sillas de ruedas. Asimismo, el espacio para moverse cómodamente dentro del baño con la silla de ruedas debe ser de 1.50 x 1.50 metros.
-Colocar barras de apoyo donde se requieran, por ejemplo, en la ducha o en el excusado si es que al adulto mayor se le dificulta sentarse o pararse de un asiento demasiado bajo.
-Levantar el inodoro para que quede a una altura más cómoda (generalmente unos 15-20 cm).
-Colocar un asiento suave sobre el excusado, de color llamativo.
-Quitarle la tapa del asiento al inodoro (no el asiento en sí).
-Vigilar que haya buena iluminación y ventilación.
-Se debe contar con un timbre para emergencias.
Si contamos con todas estas adaptaciones en el hogar, contribuiremos a que el adulto mayor se desenvuelva de manera plena, segura y satisfactoria. |

Dr. Santiago Giralt
Médico Especialista en Geriatría y Gerontología
Reg. Prof.: 9833