
Cuidado del sistema inmunológico
1 setiembre 2022
Consultas al doctor
Los seres humanos, al igual que el resto de los vertebrados, disponen de mecanismos de defensa muy sofisticados que interactúan en una red dinámica.
El sistema inmunológico está formado por el conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo, al identificar y destruir las células patógenas (los virus, bacterias, hongos y parásitos). El sistema inmune, por lo tanto, debe apelar a diversos mecanismos que le permiten reconocer y neutralizar los patógenos.
El sistema inmunológico tiene dos funciones principales
-Reconocer las sustancias (también llamadas antígenos) extrañas al cuerpo.
-Reaccionar en contra de ellas. Estas sustancias (o antígenos) pueden ser microorganismos que causan enfermedades infecciosas, órganos o tejidos trasplantados de otro individuo, o hasta tumores en el cuerpo.
El adecuado funcionamiento del sistema inmunológico provee de protección contra las enfermedades infecciosas, es responsable de rechazar los órganos trasplantados, y puede proteger a una persona del cáncer.
Los componentes más importantes del sistema inmunológico
Como todas las partes del cuerpo tienen que estar protegidas contra microorganismos u otros materiales extraños, el sistema inmunológico se encuentra y tiene acceso a todas las partes del cuerpo. Sin embargo, los componentes más importantes del sistema inmunológico están concentrados en sangre, timo, huesos, anginas, ganglios, médula ósea, vaso, pulmones, hígado e intestinos. Cuando una infección empieza en un lugar donde solamente se tiene unos cuantos componentes del sistema inmunológico, como la piel, se mandan señales por el cuerpo para llamar a grandes cantidades de células al sitio de la infección.
El sistema inmunológico puede verse debilitado
Una alimentación desequilibrada, el humo del tabaco, la cafeína, la contaminación ambiental, el estrés, el sedentarismo y el exceso de ejercicio físico, provocan que el organismo y el sistema inmunológico se debilite, facilitando el contagio de infecciones y una mayor duración de las mismas. También el cambio en los horarios de las comidas y de sueño, la contaminación y los químicos tóxicos, añaden estrés al sistema inmunológico.
La alimentación
Es un factor muy importante para el sistema inmunológico. Existe una relación directa entre ambos, ya que si la misma es inadecuada o insuficiente se produce una caída de las defensas, y por el contrario, si es equilibrada y completa, ayuda a mantenerlas en forma o incluso las fortalece. No olvidemos que hay que comer de todo: una dieta variada con una proporción adecuada de todos los nutrientes (grasas, hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales) nos garantiza un equilibrio interno que a la vez sirve como escudo protector. Las dietas ricas en grasas reducen la respuesta inmunológica; no obstante, no es sólo una cuestión de cantidad, ya que la procedencia de las grasas que introducimos en nuestra dieta también es importante. Conviene incluir grasas monoinsaturadas, presentes en el pescado azul, frutos secos, aceite de oliva, girasol o soja. Consumir regularmente productos lácteos fermentados (yogur) contribuye a aumentar las defensas.
La actividad física
Es preferible practicar algún tipo de ejercicio aeróbico que permita mover muchas partes del cuerpo a la vez, como nadar o montar en bicicleta. La intensidad del ejercicio ha de ser moderada, esforzarse hasta perder el aliento nunca es recomendable. Evitar el sobreesfuerzo es lo más recomendado, si no está acostumbrado a hacer ejercicio, debe empezar a practicarlo con moderación, adaptándolo a su condición física y edad. Progresivamente podrá ir aumentando la intensidad del ejercicio físico, pero siempre evitando cansarse demasiado.
Otros dos factores importantes
-El descanso nocturno, respetando el tiempo del sueño (entre 6 y 8 horas), ya que algunas de las células de las defensas se producen durante el descanso.
-El cuidado de nuestra piel, la barrera física que mantiene las infecciones alejadas.
Siguiendo estos consejos se puede fortalecer el sistema inmunológico y, por ende, mejorar las defensas de nuestro organismo; sin olvidar siempre que ante cualquier duda sobre el sistema de defensa del cuerpo, se recomienda recibir asesoramiento del profesional sanitario. |

Dr. Edgar Ortega Portillo
Medicina Interna, Esp. en Infectología Clínica, Magíster en Administración y Gerencia Hospitalaria
Reg. Prof.: 7547