
Las falsas crisis del bebé: 4 meses y 8 meses
1 Mayo 2023
Consultas al doctor
Cuando el bebé se muestra más demandante o se despierta más por las noches, la lactancia suele ser declarada culpable. Y esto es justo lo que sucede a los 4 y a los 8 meses.
4 meses
Los bebés empiezan a despertar más por la noche, si antes dormían varias horas seguidas de noche, ahora aumenta la demanda de pecho y piden cada 2 horas.
8 meses
Se despiertan angustiados, llorando en plena noche, reclaman el pecho y se calman rápidamente al mamar.
¿Qué pasa?
Nada de esto está relacionado con la producción de leche ni con la lactancia, incluso, el pecho sirve para ayudar al bebé a superar los momentos angustiosos que experimenta.
A los 4 meses los bebés incorporan fases de sueño que al nacer no tenían. Esto produce que aumenten sus despertares, se mantienen más tiempo en un estadio de sueño ligero.
Este proceso se confunde con hambre y la madre tiende a pensar que el bebé demanda más pecho.
A los 8 meses los bebés inician la tapa llamada “angustia por separación” donde empiezan a entender que son un ser independiente de su madre, lo que les produce una desazón terrible y creen que van a “perderla”, si la pierden de vista.
Por las noches despiertan llorando y nerviosos, quieren tener el pecho en la boca para evitar así que su madre desaparezca.
Ambas situaciones requieren tiempo y maduración por parte del bebé, dejar la lactancia o iniciar la suplementación con leche artificial no resuelve el problema.
Consejos para superar las crisis durante el crecimiento del bebé
- Jamás, bajo ningún concepto, hay que forzar a un niño a mamar ni insistir demasiado para que tome el pecho, puesto que el resultado puede ser justamente lo contrario y provocar un rechazo real donde (hasta entonces) no existía más que una crisis pasajera.
- Cuando un niño está en plena crisis, puede resultar muy útil darle el pecho en penumbra y en silencio, ya que cuantos menos estímulos externos haya, más tranquila será la toma.
- No esperar a que el niño llore para ponérselo al pecho, pues es posible que para entonces su ansiedad se traduzca en desesperación.
- Paciencia, mucha paciencia. Tal como ha llegado, la crisis se irá.
Redactado por Alba Padró. IBCLC - Comentado por la Dra. Mirtha Talavera

Dra. Mirtha Talavera
Médica Pediatra - Neonatóloga - Consultora Internacional en Lactancia Materna (IBCLC)
Reg. Prof.: 6168