
COVID-19: Después de vacunarse se debe continuar con los cuidados
4 Junio 2021
Consultas al doctor
La prevención es lo mejor para hacer frente a las enfermedades, sobre todo cuando se trata de procesos infecciosos que no tienen un tratamiento antimicrobiano de eficacia demostrada, como hasta ahora es la COVID-19.
Dinámica del virus
Enfocándonos en el SARS-CoV-2, podemos conocer la dinámica del virus, comprendiendo tres aspectos elementales:
- Dónde puede estar.
- Cómo ingresa al cuerpo.
- Cómo sale del cuerpo.
Sabemos que puede encontrarse en las vías respiratorias, teniendo o no signos/síntomas; también en la piel y/o en nuestras pertenencias, y/o en la superficie de los objetos que nos rodean.
Sabemos que ingresa al cuerpo a través de la boca, las fosas nasales y/o la conjuntiva ocular, y es expulsado a través de las fosas nasales y la boca.
Práctica de los protocolos sanitarios
Si lo pensamos, notamos que los llamados protocolos sanitarios giran en torno a lo anterior, y a veces nos embarullamos innecesariamente memorizándolos sin entender o esperando que alguien nos indique qué hacer o qué no hacer.
Por eso, el lavado de manos, el distanciamiento físico, el uso de mascarilla, la limpieza y la desinfección, deberían practicarse por convicción y no por imposición.
Incorporar hábitos saludables depende de la decisión exclusiva de cada uno de nosotros. De nada sirve tener información e incluso compresión o convencimiento, si no los ponemos en práctica.
Las vacunas para la prevención de enfermedades infecciosas
Desde hace ya muchos años, las vacunas se constituyen en un componente superlativo dentro de la estrategia destinada a la prevención de enfermedades infecciosas, reduciendo ostensiblemente la morbimortalidad en la población mundial.
Debemos entender que una vacuna es un preparado que se elabora para ser introducido al organismo con el objetivo de generar anticuerpos, es decir, proteínas de defensa que nos protejan de algún microorganismo o toxina.
Vacunas contra el SARS-CoV-2
Las expectativas están puestas actualmente sobre el desarrollo y la utilización de diversas vacunas contra el SARS-CoV-2, considerando que la pandemia por COVID-19 ya está causando mucho daño, situación inimaginable hace apenas un par de años atrás.
Aunque indudablemente tenemos muchas interrogantes sobre las vacunas, hay argumentos sólidos para recomendar e indicar su administración. Por un lado, el hecho de no tener virus vivos en su composición garantiza que no hay riesgo de producir la enfermedad. Por otro lado, los efectos adversos supuestamente atribuibles a la vacunación alcanzan una ínfima proporción.
Recordemos siempre lo siguiente: Quizás una persona no tenga el virus en sus vías respiratorias, pero, puede estar transportándolo en sus manos o en sus pertenencias.
Aunque las vacunas posean la eficacia deseada frente al SARS-CoV-2, es necesario que mantengamos vigentes las medidas sanitarias para protegernos mutuamente, no solamente de la COVID-19, sino de muchas otras enfermedades existentes o que puedan existir en el futuro.

Dr. Hernán Rodríguez
Especialista en Infectología Clínica y Medicina Interna
Reg. Prof.: 5644