4 Razones para controlar los lunares
1 Febrero 2026
Consultas al doctor
Todos tenemos lunares: algunos más, otros menos, y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. La mayoría son normales y no representan un problema, pero algunos pueden cambiar con el tiempo y convertirse en una señal de alerta. Por eso es fundamental revisarlos periódicamente y saber qué observar.
1. Detectar problemas a tiempo
- Un lunar que cambia de forma, color o tamaño, o que presenta síntomas como dolor, sangrado o picazón, puede ser indicio de melanoma, un tipo de cáncer de piel muy agresivo. La buena noticia es que, cuando se detecta en etapas tempranas, suele tratarse con éxito.
- En etapas avanzadas se vuelve altamente invasivo y puede diseminarse a otros órganos. Revisarse con regularidad es una forma práctica de prevenir complicaciones graves.
2. Los cambios pueden pasar desapercibidos
- Las modificaciones en los lunares suelen ser lentas y fáciles de ignorar. Por eso conviene dedicar unos minutos cada mes a observarlos con calma. Un seguimiento sistemático ayuda a notar diferencias que, de otro modo, podrían pasar inadvertidas.
3. Algunas personas tienen más riesgo
- Quienes tienen muchos lunares, antecedentes familiares de cáncer de piel, piel muy clara que se quema con facilidad o quemaduras solares importantes en la infancia, presentan mayor probabilidad de que un lunar cambie. En estos casos, el control es todavía más importante.
4. El sol es un factor determinante
- El sol tiene efectos beneficiosos para el ser humano, pero también puede dañar la piel. La radiación ultravioleta afecta directamente a los melanocitos, las células que forman los lunares.
- Una exposición prolongada sin protección puede provocar cambios o incluso la aparición de nuevas lesiones que, en algunos casos, derivan en melanomas u otros tipos de cáncer de piel.
Los lunares forman parte de nuestra piel, pero no debemos ignorarlos. Revisarlos periódicamente, protegernos del sol y consultar al dermatólogo ante cualquier cambio son pasos simples que pueden marcar una gran diferencia en la prevención del cáncer de piel.
Dra. Romy Giardina
Médica Dermatóloga
Reg. Prof.: 6284




