
Cómo tener pensamientos positivos
1 Marzo 2022
Padres al día
Nuestro cerebro es maravilloso. Una persona promedio tiene cerca de 48 pensamientos por minuto, de acuerdo con el Laboratorio de Neuroimagen de la Universidad del Sur de California. Eso suma un total de 70.000 pensamientos por día. ¡Y suman los impresionantes 25.550.000 pensamientos por año!
El cerebro humano promedio pesa aproximadamente 1,3 kilos y continúa creciendo desde la concepción hasta que la persona tiene cerca de dieciocho años. El cerebro humano contiene cerca de 100 mil millones de células, que pueden vivir toda la vida de la persona, y con frecuencia se convierten en las células vivas más antiguas del cuerpo humano.
Los pensamientos en un cerebro humano son transmitidos en conexión sináptica electroquímica gracias a los neurotransmisores, que a su vez son alimentados por grandes cantidades de sangre que fluyen por el cerebro cada minuto. El cerebro solo puede sobrevivir sin la sangre que lo oxigena de cuatro a seis minutos. Después de ese tiempo, las células cerebrales comienzan a morir. Una persona pierde la conciencia después de solo unos 10 segundos sin sangre oxigenada.
Los neurotransmisores desarrollan las vías cerebrales
Los neurotransmisores y sus sinapsis desarrollan las vías cerebrales basados en nuestros procesos de pensamiento. Así como el agua forma un río al repetir el mismo camino, nuestros pensamientos crean una realidad recorriendo continuamente la misma frecuencia en nuestro cerebro. Nuestros pensamientos acarrean impulsos eléctricos que disparan mensajes repetidos por una vía en nuestro cerebro. Cuanto más repetimos un determinado pensamiento, más profunda se hace la vía eléctrica.
La repetición y la fijación del pensamiento
Aquí está una verdad vital que afecta nuestro pensamiento: la mente humana está constituida de manera que siempre se fijará en algo. Es una ley de la vida, si pensamos sobre algo con bastante frecuencia y por mucho tiempo, llegaremos a la etapa en que no podremos dejar de pensar en eso. Nuestros pensamientos estarán literalmente en una ranura. Una vez que nuestros pensamientos están aprisionados en esa ranura, nuestras actitudes y acciones los siguen. Por ello, es de suma importancia guardar nuestra mente.
El sabio Salomón declara esa verdad eterna en Proverbios 4:23 de La Biblia: “Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida” (TLA).
Guarde su mente. Observe lo que piensa. Debe estar consciente de los pensamientos que pasan por su cerebro. Recuerde que si piensa en algo por mucho tiempo, eso afectará sus acciones y actitudes. Si piensa en algo durante suficiente tiempo, impactará tanto en sus acciones como en sus actitudes.
Siete pasos prácticos para proteger sus pensamientos
1. Los pensamientos repetidos se vuelven pensamientos enraizados.
2. Analice el origen de sus pensamientos.
3. No acepte cada pensamiento que pasa por su mente como verdadero: analícelo, fíltrelo con el razonamiento.
4. Sustituya pensamientos antiguos y malos, por pensamientos nuevos y positivos.
5. Recuerde que no sólo los pensamientos llevan a la acción, sino que también las acciones llevan a los pensamientos. Si quiere cambiar su pensamiento, cambie su acción.
6. Cambie sus pensamientos y hábitos de vida: Permanezca atento, cuídese de los cuatro ladrones de la alegría: insomnio, nutrición deficiente con exceso de azúcar, falta de ejercicio físico, y estrés fuera de control.
7. Póngale un filtro a su mente: como dijera el filósofo y apóstol Pablo en La Biblia: “Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.” Filipenses 4:8.

Dr. Gustavo Piñeiro
Psicólogo Clínico y Educador
Reg. Prof.: 1224