
Cómo no discutir por dinero
1 Junio 2021
Bienestar
¿Por qué el dinero causa tantos problemas en el matrimonio?
En tiempos como los que nos toca vivir, hablar de dinero con el cónyuge puede llegar a ser uno de los temas más difíciles de tratar con tranquilidad. A veces, las parejas que no tienen un punto de vista equilibrado del dinero afrontan tensiones, riñas, daños emocionales e incluso espirituales.
El dinero puede servir para la protección de su matrimonio y su familia si usted aprende a administrarlo y a hablar de los asuntos económicos con su acompañante de lucha. De hecho, en vez de convertirse en disputas, las conversaciones sobre dinero pueden incluso fortalecer el vínculo matrimonial.
¿Qué dificultades se presentan?
Los desacuerdos por cuestiones de dinero van más allá de la cuestión económica; suelen deberse a la desconfianza o al temor.
Si yo quiero que mi hija sea valiente, ella debe ver y reconocer a su madre valiente.
Para que las conversaciones sobre este tema sean constructivas y no se conviertan en riñas, ¿qué pasos prácticos se pueden dar?
1. Aprendan a hablar de dinero con tranquilidad
Dependiendo de sus antecedentes familiares, quizás le resulte incómodo consultar a otros —especialmente a su cónyuge— sobre cuestiones de dinero. Aun así, conviene que aprenda a hablar de este importante asunto. Por ejemplo, ¿por qué no le explica a su cónyuge cómo cree que influyó en usted la actitud de sus padres hacia el dinero?
Por otra parte, intente comprender cómo han influido los antecedentes de su cónyuge en la actitud de él o de ella. No hace falta esperar a que surja un problema para hablar de estas cuestiones; por el contrario, si apartamos un tiempo específico para hablar de asuntos económicos, será menos probable que se produzcan malentendidos y discusiones.
2. Decidan juntos cómo verán los ingresos
Si es usted el único que lleva un sueldo a casa, puede honrar a su cónyuge viendo dicho sueldo no como algo suyo, sino de toda la familia. Si ambos cónyuges trabajan, pueden mostrarse honra diciéndose lo que ganan y los gastos importantes que hacen. Si uno oculta a su cónyuge cualquiera de estos datos, es probable que socave su confianza y dañe la relación. Eso no significa necesariamente que deba consultarlo para cualquier gasto mínimo. Pero si habla con su pareja antes de realizar compras más importantes, demostrará que valora su opinión.
3. Pongan sus planes por escrito
Una forma de planear para el futuro y evitar que se desperdicie lo que han ganado con tanto esfuerzo es elaborar un presupuesto familiar. Ver los ingresos y los gastos reflejados en papel abre los ojos. Es muy difícil negar la realidad en blanco y negro.
4. Decidan quién se encargará de cada cosa
En algunas familias, la responsabilidad de administrar el dinero la lleva el esposo. En otras, es la esposa quien atiende esta tarea de manera competente. Sin embargo, muchas parejas deciden compartir la carga. Cada uno informa al otro, y colaboran mutuamente como socios. Sea cual sea el método, la clave es trabajar en equipo.
Cuando los cónyuges hablan de cómo quieren gastar el dinero, comparten sus esperanzas y sueños, y fortalecen su sentido del compromiso. Si se ponen de acuerdo antes de hacer compras importantes, dan prueba de que respetan las opiniones y los sentimientos de cada uno. Y al permitir que el otro gaste una cantidad específica sin consultar, demuestran que confían el uno en el otro.
El respeto y la confianza son los ingredientes de una relación verdaderamente amorosa. Amós, un gran profeta bíblico dijo: “¿Andarán dos juntos, a menos que se pongan de acuerdo?”, y el rey Salomón escribió: “Los planes hechos con cuidado traen prosperidad. Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.” (Proverbios 21:5, Eclesiastés 4:9, 10). Sin duda, una relación como esa no tiene precio, así que ¿merece la pena discutir por dinero?

Dr. Gustavo Piñeiro
Psicólogo Clínico y Educador
Reg. Prof.: 1224