¿Cómo me estoy vinculando con mi hijo?
1 Julio 2026
Padres al dia
Mirá la entrevista completa: https://youtu.be/F8Ng8RxiC0o
¿Cómo se da hoy ese vínculo papá, mamá y los chicos?
Todos los vínculos, sin distinción, se construyen. A veces creemos que, por el hecho de ser mamá o papá, el vínculo con nuestros hijos ya está dado, que existe automáticamente y que debe ser de una manera determinada.
¿Damos por sentado el amor?
Sí, muchas veces damos por sentado el amor. Pensamos: "Es obvio que quiero a mi hijo, es obvio que si lo dejo en la guardería después lo voy a buscar". Pero nada es obvio: todo se construye y se comunica a través de actos, gestos y palabras.
Los vínculos no existen solo por el hecho de ser padres, se construyen día a día.
¿Cómo se maneja o se trabaja ese vínculo hoy en día con el ausentismo de papá y mamá porque trabajan?
Hoy estamos más enfocados en la calidad del tiempo compartido. No se trata solo de la cantidad de horas, sino de la calidad de esos momentos.
Antes las mamás estaban más en casa, pero eso no significa que el vínculo haya sido más fuerte o de mejor calidad. Estar todo el día en casa no es lo mismo que estar realmente con tu hijo. Puedo estar con el celular mientras mi hijo me llama: "Mami, mami, mami", y yo respondo "Sí, sí, sí", pero no estoy disponible emocionalmente.
El desafío actual de las madres y padres trabajadores es encontrar esos momentos de calidad y, cuando estamos, estar de verdad presentes con nuestros hijos.
¿Qué nos sugerís hacer en casa con los chicos cuando llegamos?
Depende mucho de la edad. Cuando son pequeños, no necesitan más que de vos: jugar, tirarse al piso, jugar fútbol. El juego es la mejor manera de vincularse, porque en él no hay nada en el medio, solo vos y tu hijo. Es conexión pura.
¿Cómo trabajamos ese vínculo cuando son preadolescentes o adolescentes?
Cada familia tiene sus reglas y prioridades. Algunas desayunan juntas, otras apenas comparten lo que pueden antes de salir. Lo importante es encontrar un momento en el que todos estén presentes ---la cena o el almuerzo--- y aprovecharlo: dejar los celulares, conversar, reír.
Con los preadolescentes y adolescentes, que están formando su identidad, necesitamos mucha conversación. Sin embargo, los padres solemos ubicarnos en un rol de policía: "¿Hiciste tu tarea? ¿Te portaste bien en el colegio?". Eso los desconecta y desgasta.
En cambio, conviene hacer preguntas que inviten a hablar sin juzgar. Por ejemplo, en vez de decir "¡Dios mío, tu amiga, cómo hizo eso!", preguntar: "¿Vos qué pensás de eso? ¿Qué hubieras hecho si estabas en su lugar?". Aunque por dentro estemos pensando "¡Dios mío!", la forma de preguntar cambia todo.
¿Qué pasa cuando en casa de los padres no hubo esa demostración de amor?, ¿cómo hoy pueden dar lo que no recibieron?
Es más difícil dar algo que no recibí, pero no es imposible. Lo que viví me sale fácil, sin pensarlo. Los padres tenemos que ser conscientes y preguntarnos si la manera en que estamos educando es realmente la que queremos transmitir.
El mundo que vivimos como hijos era totalmente diferente. El mundo de hoy tiene otras características y otras influencias: los chicos reciben información las 24 horas. Hoy no tienen paciencia, pero no es su culpa, porque todo es inmediato. Nosotros desarrollamos paciencia porque no nos quedaba otra. A ellos les pedimos paciencia, pero reciben todo ya. ¿Cómo van a tener paciencia si no la desarrollan?
¿Cómo está la paciencia de los papás? Me voy por el lado de los castigos, por ejemplo
Yo no creo en el castigo a ningún nivel, ni en niños ni en adultos. El castigo no tiene relación con el hecho, nadie aprende del castigo. Por ejemplo: "te aplazaste o no hiciste tu tarea, entonces no vas al cumpleaños de tu compañera". ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Quizás por miedo estudie, pero no porque aprendí.
La psicología hoy apunta a las consecuencias naturales de lo que hiciste. Es muy diferente decir: "No estudiaste, ¿qué pasó?, ¿te faltó tiempo? ¿Cuál es la consecuencia lógica? Tenés que estudiar el doble. Y quizás no vayas al cumpleaños, pero no porque estés castigado, sino porque te falta tiempo: no estudiaste y te aplazaste, entonces ahora tenemos que sacar tiempo de otro lado. La próxima, organizá mejor tu semana para estudiar y no tener que resignar otra actividad.
Así ellos se hacen responsables: "Me quiero ir al cumpleaños, entonces voy a estudiar". Administran y se hacen cargo, que es lo importante.
Necesitamos hijos responsables de sus vidas, que vean que las acciones tienen consecuencias naturales, sin necesidad de castigos.
Enseñar a los chicos que no existe una vida sin consecuencias y que deben ser responsables de sus actos es la mejor manera de que aprendan la diferencia entre lo que hicieron y lo que podrían haber hecho mejor.
Lic. Patricia Zubizarreta




