Comer para desinflamar
1 Marzo 2026
Nutrición Inteligente
Una guía práctica para todos los días
La alimentación antiinflamatoria es algo muy cotidiano: elegir alimentos y hábitos que ayuden al cuerpo a funcionar mejor, con menos hinchazón, menos malestar y más vitalidad. No se trata de una dieta estricta ni de un menú complicado, sino de un estilo de vida basado en comida real y decisiones simples.
Cómo armar un plato antiinflamatorio
- Una forma sencilla de organizar las comidas es dividir el plato en tres partes:
- Mitad del plato: verduras crudas, cocidas, salteadas o al vapor. Los colores aportan antioxidantes y fibra, claves en un plan antiinflamatorio.
- Un cuarto del plato: proteínas como carnes, pollo, pescado, cerdo o huevos. La proteína es fundamental para la masa muscular, la saciedad, la regulación hormonal y la estabilidad metabólica.
- Un cuarto del plato: grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, aceitunas, nueces, almendras o semillas. No se trata de evitar las grasas, sino de elegir las que realmente ayudan al cuerpo a desinflamar.
Elegir las cocciones adecuadas
- Técnicas como el horno, el vapor, los salteados rápidos o la air fryer conservan los nutrientes y evitan la oxidación excesiva.
- En cambio, las frituras frecuentes, los aceites reutilizados y las carnes quemadas conviene dejarlas para ocasiones puntuales. No es una prohibición, sino una forma de cuidar al cuerpo en el día a día.
Qué aceites usar
- Los aceites antiinflamatorios por excelencia son:
- Aceite de oliva
- Aceite de coco
- Aceite de palta (aguacate)
- Ghee
- También puede utilizarse manteca en pequeña cantidad. En cambio, los aceites refinados como girasol, soja, canola o las mezclas vegetales tienden a favorecer la inflamación cuando se consumen de manera habitual.
Opciones de snacks que ayudan
- Las mejores alternativas son las que combinan nutrientes y saciedad sin generar inflamación:
- Yogur griego con frutos rojos.
- Un puñado de frutos secos.
- Aguacate con limón y sal.
- Huevos duros.
- Gelatina sin azúcar con un poco de yogur.
- Si está fuera de casa, una barrita de proteína low carb puede ser útil.
Hábitos que potencian el efecto antiinflamatorio
- Hidratación diaria.
- Movimiento regular.
- Sueño adecuado.
- Reducción del azúcar.
- Exposición breve al sol por la mañana.
- Caminar después de las comidas.
- Un estilo de vida antiinflamatorio no se basa en restricciones extremas ni en recetas complicadas. Se construye con elecciones simples y sostenibles.
- La constancia, más que la perfección, es lo que produce cambios reales en cómo se siente el cuerpo por dentro y por fuera.
Lic. María José Gamarra
Licenciada en Nutrición, Especialista en Obesidad y Nutrición Deportiva
Reg. Prof.: 1073




